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Escuchar a la naturaleza

Hola, soy Severn Suzuki y represento a ECO (Environmental Children’s Organization). Somos un grupo de niños de 12 y 13 años de Canadá intentando lograr un cambio: Vanessa Suttie, Morgan Geisler, Michelle Quigg y yo. Recaudamos nosotros mismos el dinero para venir aquí, a cinco mil millas, para decirles a ustedes, adultos, que deben cambiar su forma de actuar. Al venir aquí hoy, no tengo una agenda secreta. Lucho por mi futuro.

Perder mi futuro no es como perder unas elecciones o unos puntos en el mercado de valores. Estoy aquí para hablar en nombre de todas las generaciones por venir. Estoy aquí para hablar en defensa de los niños hambrientos del mundo cuyos lloros siguen sin oírse. Estoy aquí para hablar por los incontables animales que mueren en este planeta porque no les queda ningún lugar adonde ir. No podemos soportar no ser oídos.

Tengo miedo de tomar el sol debido a los agujeros en la capa de ozono. Tengo miedo de respirar el aire porque no sé qué sustancias químicas hay en él. Solía ir a pescar en Vancouver, mi hogar, con mi padre, hasta que hace unos años encontramos un pez con cáncer. Y ahora oímos que los animales y las plantas se extinguen cada día, y desaparecen para siempre.

Durante mi vida, he soñado con ver las grandes manadas de animales salvajes y las junglas y bosques repletos de pájaros y mariposas, pero ahora me pregunto si existirán siquiera para que mis hijos los vean.

¿Tuvieron que preguntarse ustedes estas cosas cuando tenían mi edad?

Todo esto ocurre ante nuestros ojos, y seguimos actuando como si tuviéramos todo el tiempo que quisiéramos y todas las soluciones. Soy sólo una niña y no tengo soluciones, pero quiero que se den cuenta: ustedes tampoco las tienen.

No saben cómo arreglar los agujeros en nuestra capa de ozono. No saben cómo devolver los salmones a aguas no contaminadas. No saben cómo resucitar un animal extinto. Y no pueden recuperar los bosques que antes crecían donde ahora hay desiertos.

Si no saben cómo arreglarlo, por favor, dejen de estropearlo.

Aquí, ustedes son seguramente delegados de gobiernos, gente de negocios, organizadores, reporteros o políticos, pero en realidad son madres y padres, hermanas y hermanos, tías y tíos, y todos ustedes son hijos.

Aún soy sólo una niña, y sé que todos somos parte de una familia formada por cinco mil millones de miembros, treinta millones de especies, y todos compartimos el mismo aire, agua y tierra. Las fronteras y los gobiernos nunca cambiarán eso.

Aún soy sólo una niña, y sé que todos estamos juntos en esto, y debemos actuar como un único mundo tras un único objetivo.

Estoy enfadada, pero no estoy ciega; tengo miedo, pero no me asusta decirle al mundo cómo me siento.

En mi país derrochamos tanto… Compramos y desechamos, compramos y desechamos, y aún así, los países del Norte no comparten con los necesitados. Incluso teniendo más que suficiente, tenemos miedo de perder nuestras riquezas si las compartimos.

En Canadá vivimos una vida privilegiada, plena de comida, agua y protección. Tenemos relojes, bicicletas, ordenadores y televisión.

Hace dos días, aquí en Brasil, nos sorprendimos cuando pasamos algún tiempo con unos niños que viven en la calle. Y uno de ellos nos dijo: “Desearía ser rico, y si lo fuera, daría a todos los niños de la calle comida, ropa, medicinas, un hogar, amor y afecto”.

Si un niño de la calle que no tiene nada está deseoso de compartir, ¿por qué nosotros, que lo tenemos todo, somos tan codiciosos?

No puedo dejar de pensar que esos niños tienen mi edad, que el lugar donde naces marca una diferencia tremenda. Yo podría ser uno de esos niños que viven en las favelas de Río; podría ser un niño muriéndose de hambre en Somalia; un niño víctima de la guerra en Oriente Medio, o un mendigo en la India.

Aún soy sólo una niña, y sé que si todo el dinero que se gasta en guerras se utilizara para acabar con la pobreza y buscar soluciones medioambientales, la Tierra sería un lugar maravilloso.

En la escuela, incluso en el jardín de infancia, nos enseñan a comportarnos en el mundo. Ustedes nos enseñan a no pelear con otros, a arreglar las cosas, a respetarnos, a enmendar nuestras acciones, a no herir a otras criaturas, a compartir y a no ser codiciosos.

Entonces, ¿por qué fuera de casa se dedican a hacer las cosas que nos dicen que no hagamos?

No olviden por qué asisten a estas conferencias: lo hacen porque nosotros somos sus hijos. Están decidiendo el tipo de mundo en el que creceremos. Los padres deberían poder confortar a sus hijos diciendo: “todo va a salir bien”, “esto no es el fin del mundo” y “lo estamos haciendo lo mejor que podemos”.

Pero no creo que puedan decirnos eso nunca más. ¿Estamos siquiera en su lista de prioridades? Mi padre siempre dice: “Eres lo que haces, no lo que dices”.

Bueno, lo que ustedes hacen me hace llorar por las noches. Ustedes, adultos, dicen que nos quieren. Los desafío: por favor, hagan que sus acciones reflejen sus palabras.
Gracias.
Discurso pronunciado por Severn Suzuki en la Cumbre de la Tierra, Rio de Janeiro, 1992. Fuente: Retoricas

Un discurso para rememorar

Discursos como el de Severn Suzuki tendrían que ser rememorados con periodicidad para mantener nuestra conciencia alerta.

La visión que los niños tienen del verdadero estado de nuestro planeta está menos contaminada, menos viciada que la de los mayores. Es una percepción más virgen, más inmaculada… mucho más cercana a la inocente naturaleza que los depositó en este mundo.

A veces, oímos sin escuchar. La diferencia entre el acto de oír y el de escuchar es que este último requiere una mayor atención. Tan sólo escuchando con atención el lenguaje de los niños y el de la naturaleza, percibiremos que tal lenguaje, antiguo, sabio y prudente, en las últimas décadas, nos transmite, con inusitada frecuencia, dolor, tristeza y en ocasiones… incluso irritación.

Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha. (Victor Hugo)

Severn Suzuki

Severn Suzuki: una niña de 12 años que avergonzó a los adultos

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Cambio climático: una evidencia


Hoy, estoy aquí para discutir el calentamiento global, el mayor desafío ambiental al que se enfrenta el planeta. Así que permítanme explicar la gravedad del problema. En pocas palabras: el combustible que usamos de energía para nuestras casas, nuestros coches, y nuestras empresas está provocando que la Tierra se caliente más rápido de lo que nadie esperaba.

Los primeros siete meses de este año, y las tres últimas décadas, fueron los más cálidos de los Estados Unidos desde que empezaron a registrarse en 1895. Y la temperatura de la Tierra ha subido al punto más alto de los últimos 12.000 años.

Un consenso científico se ha forjado. Existe un amplio acuerdo de que la Tierra sólo se pondrá más y más caliente.

[…]

Si actuamos ahora y los mayores aumentos de temperatura se reducen de 1 a 2 grados centígrados para finales de este siglo, los daños – aunque importantes – serán manejables. Pero si no actúan, y aumenta el calentamiento de 5 a 9 grados a finales de este siglo, los daños serán catastróficos e irreversibles.

[…]

Cada uno de nosotros se enfrenta a una elección: una elección que tendrá repercusiones no sólo para nuestro futuro, sino para el futuro de nuestros hijos y nietos. ¿Seguimos con una actitud de negocios como de costumbre? ¿O hacemos los cambios necesarios para evitar una catástrofe?

[…]

La elección es clara. Es hora de dejar de hablar y comenzar a actuar.
Discurso de la senadora Dianne Feinstein en Retóricas (Los Ángeles, Octubre de 2006)

Una realidad demasiado tozuda

El video de arriba es una pequeña delicia que nos permite reflexionar sobre el cambio climático. Hemos tratado mal a la abuela grillo. Algunos, inconscientes, con poco poder y sin mucha maldad, haciéndola entristecer y vagar por otros lares. Otros, depredadores, con un gran poder y una gran perversidad, explotándola hasta enfurecerla y provocar explosiones de rabia…

Yo ya tengo una edad y empiezo a darme cuenta de que el clima ha cambiado de forma notable desde que era un niño. Entonces no hacía tanto calor como hace ahora, ni la distribución de las lluvias era tan extrema como lo es ahora. Y estamos hablando de hace unos treinta y cinco años.

Un cambio climático que, por desgracia, es ya demasiado perceptible en nuestra vida cotidiana. La evidencia es demasiado real como para cerrar los ojos o mirar hacia otra parte.

Evidencias del cambio climático

Evidencias del cambio climático

Diez efectos del cambio climático sobre nuestra salud

Aquí tenéis diez datos suministrados por la Organización Mundial de la Salud sobre el cambio climático y sus efectos en la salud de las personas que compartimos este planeta.

A nosotros, afortunados habitantes del primer mundo, nos afecta en la forma de un tiempo climatológico más o menos hostil: una nimiedad. Pero el efecto de este cambio en el resto del mundo es mucho más preocupante.

Quizás sea egoista que fijemos la atención en los efectos que el cambio climático pueda tener sobre nuestra propia salud (sin ni siquiera pensar en la salud de las generaciones posteriores, o la del resto de seres vivos del planeta) pero, como es evidente, la especie humana es la más egoista de todas las especies que habitan nuestro pequeño planeta azul.

1. Gases de efecto invernadero

A lo largo de los últimos 50 años, las actividades humanas, y en particular la combustión de combustibles fósiles, han liberado cantidades de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero suficientes para afectar al clima mundial. La concentración atmosférica de dióxido de carbono, gas que atrapa más calor en las capas bajas de la atmósfera, ha aumentado en más de un 30% desde los tiempos anteriores a la revolución industrial. Los consiguientes cambios del clima mundial conllevan una serie de riesgos para la salud, tales como el aumento de la mortalidad por las temperaturas extremadamente elevadas o el cambio de la distribución de las enfermedades infecciosas.

2. Fenómenos meteorológicos extremos

Del ecuador a los polos, el clima y la meteorología tienen grandes repercusiones directas e indirectas en la vida humana. Los fenómenos meteorológicos extremos, como las grandes lluvias, las inundaciones o los huracanes como el que arrasó Nueva Orleáns (EE.UU.) en agosto de 2005, ponen en peligro la salud y destruyen propiedades y medios de subsistencia. En la última década del siglo XX, los desastres naturales relacionados con las condiciones meteorológicas produjeron aproximadamente 600.000 muertes en todo el mundo, el 95% de ellas en países pobres.

3. Temperaturas récord

Las variaciones meteorológicas intensas a corto plazo también pueden afectar gravemente a la salud, causando estrés térmico o un frío extremo (hipotermia) y provocar el aumento de la mortalidad por enfermedades cardiacas y respiratorias. Unos estudios recientes parecen asociar las temperaturas récord alcanzadas en el verano de 2003 en Europa Occidental, con las 70.000 muertes más en el mismo periodo de años anteriores.

4. Variación de partículas aéreas

El aumento de la temperatura global modifica los niveles y la distribución estacional de partículas aéreas naturales (por ejemplo, el polen) y pueden provocar el asma. Hay aproximadamente 300 millones de personas con asma y se teme que el alza en la temperatura eleve el número de personas con dicha enfermedad.

5. Elevación del nivel del mar

La elevación del nivel del mar, otra consecuencia del calentamiento global, aumenta el riesgo de inundación de las costas y podría causar desplazamientos de población. Más de la mitad de la población mundial vive en una franja costera de 60 km de ancho. Además de producir directamente lesiones y muertes, las inundaciones pueden aumentar el riesgo de infecciones transmitidas por el agua y por vectores. Los desplazamientos de la población pueden aumentar las tensiones y el riesgo de conflictos.

6. Variabilidad de precipitaciones

El aumento de la variabilidad de las precipitaciones puede poner en riesgo el suministro de agua dulce. La escasez de agua afecta ya a un 40% de la población mundial. La falta de agua y su mala calidad pueden poner en peligro la salud y la higiene, con el consiguiente aumento del riesgo de enfermedades diarreicas (causa de la muerte de 2,2 millones de personas cada año), de tracoma (una infección ocular que puede producir ceguera) y otras enfermedades.

7. Escasez de agua

La escasez obliga a las personas a transportar el agua desde lugares alejados y a almacenarla en sus casas. Esto puede aumentar el riesgo de contaminación del agua y de las consiguientes enfermedades, además de servir de criadero de mosquitos que son vectores de enfermedades debilitantes como el paludismo o el dengue.

8. Enfermedades transmitidas por el agua

Las condiciones climáticas influyen en las enfermedades transmitidas por el agua y por vectores como los mosquitos. Las enfermedades sensibles al clima se encuentran entre las principales causas de muerte. La diarrea, el paludismo y la malnutrición proteino-calórica produjeron más 3 millones de muertes en 2004, de las cuales más de un tercio se registraron en África.

9. Malnutrición

La malnutrición es la causa de millones de muertes anuales, tanto por la falta de nutrientes suficientes para mantener la vida como por el aumento de la vulnerabilidad a enfermedades respiratorias y enfermedades infecciosas como el paludismo o la diarrea. Se prevé que el aumento de la temperatura del planeta y de la variabilidad de las precipitaciones reduzca las cosechas en muchas regiones tropicales en desarrollo donde la seguridad alimentaria ya es un problema

10. Beneficios de reducir la emisión de gases

Las medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero o atenuar las repercusiones sanitarias del cambio climático pueden tener otros efectos positivos en la salud. Por ejemplo, el fomento del uso del transporte público y de los medios de desplazamiento activos (la marcha o la bicicleta) como alternativa a los vehículos privados podría reducir las emisiones de dióxido de carbono y mejorar la salud pública. Además de reducir las lesiones relacionadas con el tránsito, también reduciría la contaminación del aire y las enfermedades respiratorias y cardiovasculares asociadas. El aumento de la actividad física, puede reducir las tasas generales de mortalidad.

La naturaleza no hace nada en vano. (Aristóteles)

Cambio climático

Cambio climático


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Cuando el cielo te abraza

Cada vez que veo este video, se me pone un nudo en la garganta (y otro en el corazón…) Este hombre, Nick Vujicic, es un gran ejemplo para todos nosotros. Uno de los mejores ejemplos para definir aquello que se denomina inteligencia personal.

Hace poco escribí una entrada sobre la importancia de los abrazos. Poco después me vino a la cabeza el video de arriba. Hay un momento en el cual, tras acabar una de sus conferencias, Nick se deja abrazar por quien lo desee. Es posible que aquellos que le abrazan no puedan sentir sus brazos pero, a cambio, sentirán como si el mismo cielo les abrazara.

Si te cabe el cielo en un abrazo, siempre habrá una estrella para ti (Fito Cabrales)

Nick Vujicic, un gran ejemplo

Nick Vujicic, un gran ejemplo

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Envejecer o madurar

Una cara para Rose

Un rostro envejecido y un espíritu inmaduro

El primer día en la universidad nuestro profesor se presentó y nos pidió que procuráramos llegar a conocer a alguien a quien no conociéramos todavía.

Me puse de pie y miré a mi alrededor, cuando una mano me tocó suavemente el hombro. Me di la vuelta y me encontré con una viejita arrugada cuya sonrisa le alumbraba todo su ser.

Hola, buen mozo. Me llamo Rose. Tengo ochenta y siete años. ¿Te puedo dar un abrazo?. Me reí y le contesté con entusiasmo: ¡Claro que puede! Ella me dió un abrazo muy fuerte. ¿Por qué está usted en la Universidad a una edad tan temprana, tan inocente?, le pregunté.

Riéndose, contestó: ‘Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener unos dos hijos, y luego jubilarme y viajar’.

‘Se lo digo en serio’, le dije. Quería saber qué le había motivado a ella a afrontar ese desafío a su edad.

‘Siempre soñé con tener una educación universitaria y ahora la voy a tener!’, me dijo.

Después de clases caminamos al edificio de la asociación de estudiantes y compartimos un batido de chocolate. Nos hicimos amigos enseguida. Todos los días durante los tres meses siguientes salíamos juntos de la clase y hablábamos sin parar. Me fascinaba escuchar a esta “máquina del tiempo”. Ella compartía su
sabiduría y experiencia conmigo.

Durante ese año, Rose se hizo muy popular en la Universidad; hacía amistades a donde iba. Le encantaba vestirse bien y se deleitaba con la atención que recibía de los demás estudiantes. Se lo estaba pasando de maravilla.

Al terminar el semestre le invitamos a Rose a hablar en nuestro banquete de fútbol. No olvidaré nunca lo que ella nos enseñó en esa oportunidad.

Luego de ser presentada, subió al podio. Cuando comenzó a pronunciar el discurso que había preparado de antemano, se le cayeron al suelo las tarjetas donde tenía los apuntes. Frustrada y un poco avergonzada se inclinó sobre el micrófono y dijo simplemente, ‘disculpen que esté tan nerviosa. Dejé de tomar cerveza por cuaresma y ¡este whisky me está matando!’

‘No voy a poder volver a poner mi discurso en orden, así que permítanme simplemente decirles lo que sé.’

Mientras nos reíamos, ella se aclaró la garganta y comenzó:

‘No dejamos de jugar porque estamos viejos; nos ponemos viejos porque dejamos de jugar. Hay sólo cuatro secretos para mantenerse joven, ser feliz y triunfar.’ Tenemos que reír y encontrar el buen humor todos los días. Tenemos que tener un ideal. Cuando perdemos de vista nuestro ideal, comenzamos a morir. ¡Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo saben!’ Hay una gran diferencia entre ponerse viejo y madurar. Si ustedes tienen diecinueve años y se quedan en la cama un año entero sin hacer nada productivo se convertirán en personas de veinte años. Si yo tengo ochenta y siete años y me quedo en la cama por un año sin hacer nada tendré ochenta y ocho años. Todos podemos envejecer. No se requiere talento ni habilidad para ello. Lo importante es que maduremos encontrando siempre la oportunidad en el cambio. ‘No me arrepiento de nada. Los viejos generalmente no nos arrepentimos de lo que hicimos sino de lo que no hicimos. Los únicos que temen la muerte son los que tienen remordimientos.

Terminó su discurso cantando ‘La Rosa’. Nos pidió que estudiáramos la letra de la canción y la pusiéramos en práctica en nuestra vida diaria.

Rose terminó sus estudios. Una semana después de la graduación, Rose murió tranquilamente mientras dormía.

Más de dos mil estudiantes universitarios asistieron a las honras fúnebres para rendir tributo a la maravillosa mujer que les enseñó con su ejemplo que nunca es demasiado tarde para llegar a ser todo lo que se puede ser.
Fuente: Reflexiones en Leonismo Argentino.

Madurar es opcional

Parece demasiado obvio ¿no? Tal como Rose apunta en su magistral discurso, deberíamos mantener nuestro espíritu eternamente joven, pero, sobre todo, debemos desearlo.

¿En que momento empezamos a envejecer? Cuando se pierden las ganas de aprender, de ser creativos, de imaginar proyectos, de llevar a cabo tales proyectos. En ese momento, empezamos a morir de viejos: comienza la cuenta atrás de nuestra vida.

Mientras haya algún proyecto en mente, alguna cosa nueva que aprender, habrán razones para seguir adelante: nuestro espíritu se mantiene joven e inmaduro.

Hace un tiempo, un antiguo amigo me comentó, a raiz de su aniversario:
Nos hacemos viejos
y yo le respondí:
no creo… quizás, con nuestra edad, ya hayamos atravesado el ecuador de nuestras vidas pero siempre me ha gustado pensar que éstas todavía no han alcanzado su zenit.

Todos tenemos un sol que ilumina nuestras ganas de vivir con intensidad y pasión. Y tan sólo se debería abandonar la vida cuando ese sol se encontrara en su punto más alto. Tal como hizo Rose.

Envejecer es obligatorio, madurar es opcional. (Anónimo)

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El discurso que nunca fue y que debía haber sido

“Lo siento; pero yo no quiero ser emperador. Ése no es mi oficio. No quiero gobernar ni conquistar a nadie. Sino ayudar a todos, si fuera posible; judíos y gentiles, blancos o negros.

Tenemos que ayudarnos unos a otros. Los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos. La buena tierra es rica, y puede alimentar a todos los seres.

El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas. Ha levantado barreras de odio; nos ha empujado hacia la miseria y las matanzas. Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado nosotros. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco. Más que máquinas, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin esas cualidades, la vida será violenta y se perderá todo.

Los aviones y la radio nos hacen sentirnos más cercanos. La verdadera naturaleza de esos inventos exige bondad humana; exige la hermandad universal que nos una a todos nosotros.

Ahora mismo mi voz llega a millones de personas en todo el mundo; a millones de desesperados , hombres, mujeres, niños; víctimas de un sistema que hace torturar seres humanos y encarcelar a seres inocentes. A los que pueden oírme les digo: “¡No desesperéis!” La desdicha que ha caído sobre nosotros no es más que la pasajera codicia y la amargura de hombres que temen el verdadero avance del progreso humano. Los hombres que odian desaparecerán y caerán los dictadores; el poder que le arrebataron al pueblo ha de retornar al pueblo. Y así, mientras el hombre exista, la libertad no perecerá.

¡Soldados! ¡No os rindáis a esos hombres que en realidad os desprecian y os esclavizan, que reglamentan vuestras vidas y os dicen lo que tenéis que hacer, que pensar y que sentir! ¡Que os comen el cerebro, que os tratan como a ganado y que os utilizan como carne de cañón! No os entreguéis a esos individuos inhumanos, hombres máquina que tienen máquinas en su cerebro y en su corazón! ¡Vosotros no sois máquinas! ¡No sois ganado! ¡Sois hombres! ¡Y con el amor de la humanidad en vuestros corazones! ¡No al odio! ¡Sólo odian los que no pueden amar y los inhumanos!

¡Soldados! ¡No luchéis por la esclavitud, sino por la libertad! En el capítulo 17 de San Lucas se lee: “El Reino de Dios está dentro del hombre.” No de un solo hombre o de un grupo de hombres, sino de todos los hombres. Está en vosotros. ¡Vosotros, el pueblo, tenéis el poder, el poder de crear máquinas! ¡El poder de crear felicidad! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder de hacer esta vida libre y hermosa; de convertirla en una maravillosa aventura. ¡En nombre de la democracia, utilicemos ese poder, actuando todos unidos! Luchemos por un mundo nuevo; un mundo justo que a todos asegure la oportunidad de trabajo, que dé futuro a los jóvenes y protección a los mayores.

Con la promesa de tales cosas es como esas fieras han escalado al poder. Pero, ¡sólo engañan y mienten! ¡No cumplen lo que prometen! ¡Jamás lo cumplirán! Los Dictadores se hacen libres ellos, sin embargo esclavizan al pueblo. ¡Luchemos ahora nosotros para hacer realidad lo prometido; todos a luchar por la libertad del mundo entero, para derribar barreras, para derribar la ambición, el odio y la intolerancia! ¡Luchemos por el mundo de la razón, un mundo en que la ciencia y el progreso auténtico nos conduzcan a todos a la felicidad! ¡Soldados, en nombre de la democracia, debemos unirnos todos!”

(Charles Chaplin, El Gran Dictador, 1940)

Ahora que estamos en época de elecciones, de política barata, de discursos vacíos y de palabras huecas… es época para repasar algunos de los mejores discursos de la historia. Y si a ellos nos referimos, no podemos dejar en el tintero el discurso que cerraba El Gran Dictador de Sir Charles Chaplin.

Una oda de esperanza para la humanidad gentileza de uno de los más grandes genios que haya parido la misma. En contraste y tal como diría aquel: “Tanto gilipollas y tan pocas balas…” y que el mismo Charles Chaplin (léase Dios) me perdone por el tono cínico/cómico…

Ahora que se acerca el rupturista año 2012, un año que algunos predijeron como de profunda transformación para la humanidad… ¿Será el fin del mundo tal como lo conocemos? Esperemos que sí…

En cualquier caso, leamos y escuchemos muy, pero que muy atentamente las palabras en boca del personaje de Sir Charles Chaplin. Y luego hablemos, en voz alta, para que se nos pueda escuchar, para que nos escuchen aquellos que ahora hacen oídos sordos.

El gran dictador, discurso final

El gran dictador, magistral discurso final

No esperes a que te toque el turno de hablar: escucha de veras y serás diferente. (Charles Chaplin)

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Pasión por los valores

Joser Guardiola, seny i rauxa

Josep Guardiola, seny i rauxa

Yo no quiero ser ejemplo de nada. Yo sólo quiero hacer mi oficio -el oficio que tanto quiero- lo mejor posible. Procuro que la gente, en todo aquello que hago, me pueda ver con esta pasión, que a veces pueden verla en mi mirada, en mi tono de voz, en mi gesticulación de brazos; sólo espero que la gente pueda ver esta pasión -dársela, a la gente de mi alrededor, podérsela dar- o que puedan sentir esto que yo siento. (Josep Guardiola)

Este es un pequeño fragmento del discurso que Josep Guardiola ofreció al recibir la medalla de Honor (categoría de Oro) del Parlamento Catalán. Como algunos de vosotros sabréis, Guardiola es el primer entrenador del F.C. Barcelona, un equipo de fútbol que, bajo su dirección, será recordado en la historia de este deporte como uno de los más grandes, sino el que más.

Ésta condecoración de la más alta institución Catalana es un honor excepcional, pero Guardiola no la ha recibido por los éxitos deportivos del equipo que dirige, sino por los valores que transmite a su equipo, y por extensión, al país representado por tal equipo.

Y esto último sí que tiene valor. En una época donde los valores brillan por su ausencia, este personaje da una lección tras otra de entusiasmo, humildad y esfuerzo. Tres valores que, bien administrados, son claves para el éxito de cualquier equipo en aras de un objetivo común.

Debemos agradecer que, de tanto en tanto, líderes de verdad, como Pep Guardiola, sean capaces de hacernos reflexionar sobre el valor de los valores. Y si lo hacen, además, con pasión, la lección en impagable: Gràcies, Pep.

Hay en el mundo un lenguaje que todos comprenden: es el lenguaje del entusiasmo, de las cosas hechas con amor y con voluntad, en busca de aquello que se desea o en lo que se cree. (Paulo Coelho)

Enlace: Discurso integro de Josep Guardiola (subtítulos en castellano)

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Steve Jobs Requiescat In Pace

Steve Jobs: la pasión

Steve Jobs: la llama de la pasión se apagó

Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones en la vida. Porque casi todo – las expectativas externas, todo orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso – todo eso desaparece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay ninguna razón para no seguir tu corazón.
(Steve Jobs, Stanford University, 12 de Junio del 2005)

Cuando Steve Jobs pronunció estas palabras en un memorable discurso, ya hacía un año que sabía que tenía cáncer. No eran palabras vanas, sino llenas de una lucidez que solo puede provenir de la propia experiencia. Pudo vivir seis años más (siete desde el descubrimiento) pero no tengo la menor duda que los vivió con pasión.

La llama de Apple

La llama de Apple

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El once de Septiembre y la dignidad

Prefiero morir de pie que vivir siempre arrodillado. (Emiliano Zapata)

El 11 de Septiembre es un día especialmente señalado por perdidas históricas a lo largo de los siglos.

Hace 10 años unos fundamentalistas echaban mas leña en el fuego del odio entre las civilizaciones creyendo que así se ganarían una cierta dignidad que les permitiría la entrada a un paraíso prometido. No comprendieron que el paraíso nunca se puede obtener a costa del sufrimiento de otros. Bien al contrario.

Hace 297 años Catalunya perdía su independencia en la guerra de sucesión española. A día de hoy todavía somos un pueblo diezmado por absurdas y reiteradas luchas internas que busca sin éxito una dignidad cada día más deteriorada desde dentro y desde fuera.

Y hace 38 años, un hombre de honor que personifica la dignidad, Salvador Allende, moría a manos de unos militares fascistas que le debían fidelidad. Una fidelidad refrendada, de hecho otorgada, por el pueblo Chileno.

Aun recuerdo las imágenes del 23 de Febrero de 1981, cuando otros fascistas entraron en el parlamento español para acabar con su democracia. Creo recordar que tan solo tres hombres, Adolfo Suarez, Santiago Carrillo y especialmente Manuel Gutiérrez Mellado, mantuvieron una cierta dignidad y se quedaron en su posición al escuchar los disparos y la orden de los asaltantes “Todo el mundo al suelo”. El resto la perdieron con presteza.

La dignidad es algo que hoy por hoy brilla por su ausencia entre los políticos. Y cada año que pasa se menoscava un poco más. Son malos tiempos para un panorama político donde rebosa el interés personal y la mirada de corto alcance. Tal como dijo Winston Churchill:

El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.

Ya no existen estadistas honorables como Salvador Allende capaces de entregar su vida esperando que sirva de ejemplo. Hombres capaces de mantener la cabeza alta y la voz firme mientras aguardan la llegada de la muerte. A continuación encontrareis la transcripción integra de su último discurso realizado el día 11 de Septiembre de 1973. Últimas palabras que deberían hacer sonrojar a más de uno y que debemos rememorar año tras año para que nunca sean en vano.

Seguramente esta es la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación.
Mis palabras no tienen amargura, sino decepción, y serán ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron… soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino que se ha auto designado, más el señor Mendoza, general rastrero… que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al gobierno, también se ha nominado director general de Carabineros.
Ante estos hechos, sólo me cabe decirle a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.
Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen… ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
Trabajadores de mi patria: Quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección. El capital foráneo, el imperialismo, unido a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara Schneider y que reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas, esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.
Me dirijo sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros; a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas, a los que hace días estuvieron trabajando contra la sedición auspiciada por los Colegios profesionales, colegios de clase para defender también las ventajas que una sociedad capitalista da a unos pocos. Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron, entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos… porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando la línea férrea, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de los que tenían la obligación de proceder: estaban comprometidos. La historia los juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz no llegará a ustedes. No importa, lo seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos, mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la lealtad de los trabajadores.
El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse
.
Trabajadores de mi patria: Tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición, pretende imponerse. Sigan ustedes, sabiendo, que mucho más temprano que tarde, de nuevo, abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza, de que mi sacrificio no será en vano. Tengo la certeza de que, por lo menos, habrá una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

Salvador Allende, lider americano

Salvador Allende, lider latinoamericano

Cambio y perspectiva: un discurso para la historia


Este discurso (que me llegó curiosamente a través de Gerard Piqué, jugador del F.C.Barcelona) ya tiene un tiempo pero siempre que vuelvo a escuchar estas palabras, me emociono. Pertenecen al discurso que hizo Steve Jobs (CEO de Apple y Pixar Animation) en la universidad de Stanford y tratan sobre el cambio, sobre la innovación y sobre la visión que ciertos momentos cruciales de tu vida te ofrecen una vez son contemplados con suficiente perspectiva. Si aplicas con perseverancia los valores correctos, es difícil que te sientas contrariado por los sucesos que se producen en tu vida: el destino será tu aliado con gran probabilidad. Steve Jobs nos da una gran lección, una lección magistral de como encarar la vida en todos sus aspectos.

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