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Ser o interser, he aquí la cuestión

Un pájaro poeta mirando una nube de papel

Un poeta sediento mirando una nube de papel

Si eres poeta, verás claramente que flota una nube en esta hoja de papel. Sin nube, no habrá lluvia; sin lluvia, los árboles no crecen; y sin árboles, no podremos hacer papel. Para la existencia del papel es esencial la nube. Si no está la nube, tampoco puede estar el papel. Así, podemos decir que la nube y el papel inter-son. La palabra “interser” aun no esta en el diccionario, pero si combinamos el prefijo inter con el verbo ser, tenemos un nuevo verbo, interser. Sin una nube, no podemos tener papel, de modo que es posible decir que la nube y la hoja de papel inter-son.

Si miramos más profundamente esta hoja de papel, veremos en ella la luz del sol. Sin la luz del sol, el bosque no puede crecer. De hecho, nada puede crecer. Aún nosotros no podemos crecer sin la luz del sol. Así pues, sabemos que el sol también está en esta hoja de papel. El papel y el sol inter-son. Y si seguimos mirando, podemos ver al leñador que cortó el árbol y lo trajo al molino para transformarlo en papel. Y podemos ver el trigo. Sabemos que el leñador no puede vivir sin el pan cotidiano, así que el trigo que se convirtió en su pan también está en esta hoja de papel. Y el padre y la madre del leñador también están. Cuando lo vemos así, vemos que sin todas estas cosas, esta hoja de papel no puede existir.

Mirando aún con mayor profundidad, vemos que nosotros también estamos en ella. Esto no es difícil de ver, porque cuando miramos una hoja de papel, forma parte de nuestra percepción. Tu mente está aquí y la mía también. Así que podemos decir que todo está aquí en esta hoja de papel – el tiempo, el espacio, la tierra, la lluvia, los minerales de la tierra, el sol, la nube, el río, el calor. Todo coexiste con esta hoja de papel. Es por ello que creo que la palabra interser debería estar en el diccionario. “Ser” es interser. No puedes ser por ti mismo; tienes que interser con todas las demás cosas. Esta hoja de papel es, porque todo lo demás es.

Supongamos que tratamos de regresar uno de los elementos a su origen. Supongamos que regresamos la luz al sol. ¿Crees que esta hoja de papel sería posible? No, sin la luz de sol nada puede ser. Y si regresamos al leñador a su madre, tampoco tenemos papel. El hecho es que esta hoja esta hecha sólo de elementos que no son papel. Y si regresamos estos elementos a sus orígenes, no puede haber papel del todo. Sin los elementos que no son papel, como la mente, el leñador, la luz del sol, no habrá papel. Así de delgada como es, esta hoja de papel contiene todo el universo.
Extracto del libro Ser paz y el corazón de la comprensión de Thich Nhat Hanh
Fuente: Interser en Que se abra tu corazón como las flores

Una ley de causalidad universal

Otra vez el gran poeta/maestro budista Thich Nhat Hanh nos ilumina con su inagotable sabiduría en este bellísimo texto. Describiendo de forma sencilla una ley de causalidad que nos vincula con el resto del universo: el pasado, el presente… y el futuro.

Existimos relacionados con todo lo demás. Esta interrelación forma parte de una ley de causalidad universal que la tradición budista denomina karma.

Somos una misma cosa con todo lo que ha existido, existe… o existirá.
No somos por nosotros mismos.
Ni mucho menos, somos lo que tenemos.

Si soy lo que tengo y lo que tengo lo pierdo, entonces ¿Quién soy? (Erich Fromm)

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El misterio de las coincidencias

Perdidos en el misterio

Perdidos en el misterio

Cuando uno llega a una edad avanzada y evoca su vida, ésta parece haber tenido un orden y un plan, como si la hubiera compuesto un novelista. Acontecimientos que en su momento parecían accidentales e irrelevantes se manifiestan como factores indispensables en la composición de una trama coherente. Así como nuestros sueños incluyen un aspecto de nosotros mismos que nuestra conciencia desconoce, nuestra vida entera está compuesta por la voluntad que hay dentro de nosotros. Y así como personas a quienes nosotros conocimos por casualidad se convirtieron en agentes decisivos en la estructuración de nuestra vida, también nosotros hemos servido inadvertidamente como agentes, dando sentido a vidas ajenas. La totalidad de estos elementos se unen como una gran sinfonía, y todo se estructura inconscientemente con todo lo demás… El grandioso sueño de un solo soñador, donde todos los personajes del sueño también sueñan… Todo guarda una relación mutua con todo lo demás, así que no podemos culpar a nadie por nada. Es como si hubiera una intención única detrás de todo ello que siempre cobra un cierto sentido, aunque ninguno de nosotros sabe cuál es, o si ha vivido la vida que se proponía. (Schopenhauer – Joseph Campbell)

Si estamos verdaderamente comprometidos a realizar nuestro sueño, descubriremos que existe una fuerza poderosa que está más allá de nosotros y nuestra voluntad consciente, una fuerza que nos ayuda en el camino, alimentando nuestra búsqueda y transformación. (Joseph Jaworski)

A menudo he tenido experiencias, aparentemente accidentales, tanto en el trabajo como en mi vida privada, y siempre me he sentido intrigado por ellas y me he preguntado cómo ocurren… Mi indagación de la sincronicidad surgió de una serie de sucesos existenciales que me llevaron a un proceso de transformación interna… las cosas empezaron a encajar sin esfuerzo y comencé a descubrir personas notables que me prestarían una ayuda inestimable. (Joseph Jaworski)

Comenzamos a darnos cuenta de que ciertas cosas son atraídas repentinamente hacia nosotros de maneras muy sorprendentes. Comienza a operar una estructura de causas subyacentes, un conjunto de fuerzas, como si estuviéramos rodeados por un campo magnético en el que los imanes se alinearan automáticamente. Pero dicho alineamiento no es espontáneo en absoluto, se trata simplemente de que los imanes están respondiendo a un nivel de causalidad más sutil. (Peter Senge)

Hay dos cosas en las que he llegado a creer, implícitamente, acerca del mundo en que vivimos, una es que nada de lo que en él ocurre es independiente de cualquier otra cosa. La otra es que nada de lo que ocurre es completamente fortuito y producido del azar. Estas dos creencias son partes de la misma intuición: si todo lo que ocurre está de alguna manera enlazado con todo lo demás, ello quiere decir que todo actúa de alguna manera sobre todo lo demás. Nada ocurre de una manera puramente azarosa. No existe tal cosa que sea pura coincidencia. Cuando algo ocurre, lo hace en cierta relación, a pesar de su probabilidad extremadamente sutil, con otras que pasan o han pasado dentro de esa región de espacio y del tiempo. (Ervin Laszlo)

Todos hemos tenido esos momentos perfectos en los que todas las cosas parecen encajar de una manera casi increíble en los que los sucesos que no podíamos prever, y mucho menos controlar, parecen guiar notablemente nuestro camino. A estas alturas, tu vida se convierte en una serie de milagros predecibles. (Joseph Jaworski)

En cualquier momento pueden ocurrir coincidencias significativas… Podemos estar enfrascados en nuestros asuntos diarios cuando, sin previo aviso, se produce un hecho fortuito que atrae nuestra atención. Puede que nos dé por pensar en un viejo amigo que hacía años que no acudía a nuestra mente y luego, después de haberlo olvidado por completo, resulta que al día siguiente nos encontramos con él… Las coincidencias pueden tener que ver con la oportuna llegada de cierta información especial que no sabíamos cómo conseguir, o con la súbita comprensión de que la experiencia que vivimos en el pasado, con cierto interés, era en realidad una preparación para proporcionarnos una nueva oportunidad o un trabajo. Al margen de los detalles con que pueda presentarse una coincidencia particular, el hecho es que resulta demasiado improbable que haya sido consecuencia del azar o la mera casualidad… En cierto modo sentimos que tales acontecimientos estaban de algún modo predestinados, que se esperaba que sucedieran exactamente en el momento en el que lo han hecho con el fin de reorientar nuestras vidas hacia una nueva y más inspiradora dirección. (James Redfield)

Cada vez somos más las personas que tomamos conciencia de las coincidencias significativas que suceden cada día. Algunos de estos hechos son grandes y llamativos. Otros son pequeños, casi imperceptibles. Pero todos son una prueba de que no estamos solos, de que hay algún proceso espiritual misterioso que influye en nuestras vidas. Una vez que tenemos la experiencia del sentimiento de inspiración y vida que tales percepciones evocan, es casi imposible no prestarles atención. Comenzamos a ponernos alerta ante este tipo de hechos, a esperarlos, y a buscar una comprensión filosófica más elevada de su aparición. (James Redfield)

De acuerdo con la tradición Védica, hay sólo dos síntomas que permiten definir a una persona que se encuentra en su camino a la iluminación. Primero, la sensación es que las preocupaciones están desapareciendo. No se siente abatido por la vida. Las cosas pueden ir mal, pero eso ya no le molesta más. Segundo, en cada área de su vida, comienza a notar un gran número de eventos sincronísticos. Las coincidencias con significado parecen ocurrir con mayor frecuencia cada vez. (Deepak Chopra)

Citas extraídas del libro El misterio de las coincidencias, escrito por Eduardo R. Zancolli.


Tal como iba leyendo las citas previas, mi asombro iba en aumento. Suscribo y firmo todas y cada una de las palabras contenidas en ellas. El libro que las contiene, tarde o temprano, caerá en mi biblioteca.

Mucho de lo escrito en Rojo Transitorio ha ido delineando un recorrido que parece desembocar inevitablemente en esta entrada de hoy.

Una entrada que revisa la causalidad de nuestra existencia como individuos (imbricada en una existencia de orden superior). Una entrada que revisa la conexión total entre todos los acontecimentos que están ocurriendo en este mismo instante en todo el universo. Una entrada que revisa nuestra capacidad de moldear el futuro según nuestros sueños o deseos, utilizando el nexo entre la imaginación y la emoción: el sentimiento.

Como ya es bien conocido, yo no creo en las casualidades, ni siquiera en las coincidencias. Pero ahora, por lo visto, algunas de éstas tienen una razón(?) de ser que se denomina sincronicidad.

Sincronicidad

Desde principios de este año he tenido algunas experiencias de índole sorprendente que no había sabido como categorizar. Hasta que encontré cierto artículo que definía un concepto (relativamente) nuevo para mi: la sincronicidad.

Este concepto fue definido por Carl Gustav Jung (sí, el mismo que se quedó totalmente perplejo ante el I Ching) y hace referencia a la simultaneidad temporal de dos sucesos entre los cuales no parece existir ninguna razón causal, excepto aquella atribuida por nuestro sentido (el menos común de todos los sentidos: la intuición)

Lo que conocemos vulgarmente como una casualidad o una coincidencia demasiado difícil.

Por ejemplo: si estamos pensando en una persona, y de repente, nos llega un mensaje suyo. Se trataría de un caso de eventos sincronísticos, un ejemplo de sincronicidad. Demasiada casualidad, pensaríamos.

Pero hay otros ejemplos mucho más sutiles. Como cuando una acción (o idea) nuestra es correspondida por alguna (ignota) circunstancia que llega a nuestra vida de forma sorprendente. Parece existir algún tipo de conexión pero ¿como probar tal conexión? No es posible porque no existe una explicación racional…

Quizás sí se pudiera explicar, si añadiéramos un factor emocional, pero no uno racional. La intuición clama al cielo, pero la intuición es como un niño pequeño al que contentamos, de tanto en tanto, con un caramelo para que no moleste demasiado.

Seguro que durante vuestra existencia, habréis tenido alguna experiencia de sincronicidad, revisadla con cariño… y vereis como aparecen multitud de ellas.

Pues la cuestión es que tal casualidad no es tal, sino algo que está conectado de alguna forma por cierto vínculo subyacente. Un vínculo que, en algunos casos, podría corresponder a una voluntad (in)consciente que está dispuesta a velar por nuestros deseos y atraer a nuestra vida (en apariencia nuestra, en realidad de todos) aquello necesario para su consecución.

Cuando alguien que de verdad necesita algo lo encuentra, no es la casualidad quien se lo procura, sino él mismo. Su propio deseo y su propia necesidad le conducen a ello. (Hermann Hesse)

La casualidad es la manera que tiene Dios de mantenerse en el anonimato. (Albert Einstein)

Una perfecta definición de la sincronicidad, por Sting

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Las Puertas de Shambhala

Las puertas de Shambhala

Las puertas de Shambhala

En el Tibet creen en la existencia de un reino sagrado, Shambhala, oculto en algún rincón del remoto himalaya.

[…] Muchos consideran que aún es posible llegar a Shambhala, pero el camino es largo y está lleno de peligros. Quien tiene la suerte de llegar a sus puertas debe aprovechar la oportunidad de penetrar en el reino. Si no lo hace y lo posterga para más adelante, tal vez nunca más vuelva a encontrarlo. Las puertas de Shambala se abren una sola vez en la vida, y el que no las atraviesa queda fuera para siempre.

Este mito enseña algo muy importante ”la vida no espera”, por lo tanto, si hay un sueño, se debe tratar de hacerlo realidad. Si no se toma la iniciativa con el primer entusiasmo, tal vez nunca vamos a hacerlo.

Cuantas veces se deja pasar los días y los años sin que nada importante suceda. Los que no arriesgan son los primeros en sentir lo aburrida que es su vida. Se espera que las cosas cambien, que la felicidad llegue, pero no llegará como una dádiva. Hay que arriesgar, atreverse en dar el primer paso.

Se dice que cada oportunidad y cada momento es único y se presenta en el momento adecuado para que uno las pueda conseguir, está oportunidad quizás se repita o tal vez no, pero si se repite ya uno no será el mismo y no se tendrá las mismas capacidades para alcanzarlas, como en el momento que se presento esa oportunidad, cuando debería haberse aprovechado.

Ahora o nunca”, Si la puerta de Shambhala se ha abierto en tu vida, entra sin dudar.

Es mejor no dejarse inmovilizar por la duda, el miedo a agravar la situación, la resignación o la dependencia de opiniones de terceros. Es preferible errar cien veces que someterse a la rutina.
Fuente: Las puertas de Shambhala en Sarvavita.

Señales

La vida, nuestra vida, está repleta de señales que son brindadas, algunas por la intuición o el inconsciente, otras por hechos o circunstancias que nos llegan de forma aparentemente casual. Aunque yo lo tengo muy claro: nada es casual, o dicho de otra forma, todo es causal.

Pero ¿cuáles serían las señales que nos llevarán a las mismas puertas de Shambhala? Difícil pregunta… pero intuyo que la respuesta es mucho más sencilla de lo esperado: hay que probar con aquellas que nos marca el corazón (y cierta sublimación de los sentimientos que se denomina intuición) así como perseverar una y otra vez.

Si nos caemos siete veces hay que levantarse ocho, dice un proverbio japonés. Porque lo realmente importante es probar una y otra vez, persistir, hasta alcanzar la mismísimas puertas de nuestro sueño en el mundo de la vigilia. Y tengo la completa certeza de que si creemos de verdad en nuestro sueño, algún día lo alcanzaremos. Incluso después de innumerables caídas.

Señales según Paulo Coelho. Subtítulos (CC) en castellano

Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él. (Paulo Coelho)

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El efecto mariposa

Si queréis comprender las causas que existieron en el pasado, observad los resultados tal como lo manifiestan el presente.

Y si queréis comprender qué resultados se manifestarán en el futuro, observad las causas que existen en el presente.
Fuente: Sutra sobre la contemplación de la mente como terreno (Nichiren)

El poder de lo sutil…

El efecto mariposa (también denominado como Teoría del caos) nos viene a decir que el simple aleteo de una mariposa en Chile, puede provocar una tormenta tropical en Barcelona, ciudad desde la cual escribo. Yo tuve ocasión de comprobar este efecto en mis propias carnes.

… y la meteorología

Este simple enunciado deja a la matemática, la física pero sobre todo a la meteorología totalmente fuera de juego. Me imagino que todos aquellos que se dedican a la predicción meteorológica deben maldecir este curioso efecto.

Sin un conocimiento claro de las condiciones iniciales de ciertos sistemas físicos bajo estudio, nada se puede saber con certeza. Y nunca conoceremos las condiciones iniciales… Y aun conociéndolas, no tenemos ningún control sobre la más mínima variación en una de aquellas condiciones… Y las condiciones siempre varían mínimamente.

Todo parece indicar que el tiempo atmosférico con el que tenemos que lidiar cada día cuando salimos a la calle es fruto de la más absoluta de las casualidades. Pero yo no creo en las casualidades, ni siquiera en lo referente al tiempo atmosférico.

… y el destino de nuestra vida

¿Y que ocurre en relación a las sutiles relaciones establecidas en el devenir de nuestra vida? Este fragmento de cierta película nos lo deja muy claro. Si sólo una cosa hubiera sucedido de forma diferente… no estaríamos en este preciso instante y lugar. Todo los sucesos que nos ocurren parecen estar profundamente intrincados con (o más bien causados por) el resto de sucesos del universo. Cuando la perspectiva se abre, las causas de los efectos aparecen con mayor claridad.

La sabia tradición budista, de la cual proviene el texto que encabeza esta entrada, ha sabido extraer la profunda sabiduría detrás de esta (aparentemente) extraña causalidad universal. Y le ha dado un nombre: karma. Pero parece que no se ha comprendido correctamente el significado de este concepto. Muchos le atribuyen un significado negativo: el de fatalidad. Nada más alejado de la realidad…

Karma es una palabra que proviene del sánscrito y significa: acción. Y simplemente expresa que nuestro momento presente es el resultado de las acciones pasadas (las de todo el universo) y que nuestro futuro (el nuestro y el del mismo universo) será el resultado de las acciones que iniciemos en este preciso instante. Además este noción abarca tres niveles: pensamientos, palabras y acciones. En cualquier caso, no hay lugar para las casualidades. Vertiginoso ¿no?

Por tanto, el concepto de karma nos entrega todo el poder y la responsabilidad: el ser humano puede crear su propio presente y futuro mediante las elecciones tomadas en cada instante. Hemos de tener muy claro que si arrancamos una flor, vamos a perturbar la vida de una estrella lejana.

No podemos arrancar una flor sin perturbar una estrella (Paul Dirac)

un sueño en una estrella

El efecto mariposa... con flores y estrellas

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La última lista

Linternas flotando

Linternas flotando en un mar de casualidades

Ficción… o realidad

Algunas veces la realidad parece querer superar a la ficción… Hace un tiempo acudí a la consulta médica para descartar ciertos malos presagios que rondaban mi cabeza. Había detectado una ligera protuberancia en cierta zona de mi cuerpo, acompañada de un anómalo dolor en la misma area que me intranquilizaba. Expuse todo a la doctora y ésta me propuso realizar una prueba radiológica para que me quedara tranquilo…

Ahora, con el paso del tiempo, creo que tengo suficientes elementos de juicio para valorar si mi experiencia sobre todo lo sucedido fue desgraciada o agraciada.

Una cadena de casualidades

La realidad nos presenta ciertos hechos con apariencia de casualidad… pero, detrás de esa engañosa apariencia, hay una extraña causalidad.

Quizás fuera casualidad que, el mismo día que me hicieron aquella prueba radiológica, escribiera esta entrada. Una entrada para revisar la última lista de un ser de ficción, para recrear una última lista propia. Una lista que me recordara algunas de las cosas que permiten a mi corazón latir con fuerza. Una lista que me recordara que la vida, con certeza, algún día se acaba.

Quizás fuera casualidad que, días después, recibiera el resultado de aquella prueba radiológica. Contenía algunos términos cuya interpretación estaba cargada de desesperanza. La comprensión posterior de aquellos términos detuvo los latidos de mi corazón por unos instantes. Eran palabras duras que avalaban malos presagios.

Quizás fuera casualidad que, unos meses después, una serie de pruebas adicionales invitaran a descartar el mal augurio de aquellas sombrías palabras. La vida le había hablado a mi corazón: tienes una segunda oportunidad… no la desperdicies… pero recuerda tu última lista.

Como alguien dijo una vez: “podría contar mi vida uniendo casualidades“. Sí, es así, pero tales casualidades tienen un origen que se nos escapa. Creo que podrían ser interpretadas como oportunidades, muchas oportunidades para remendar errores pasados y tejer aciertos futuros.

Oportunidades

Con el tiempo, he apreciado que debemos aprender a descifrar las “casualidades” de la vida. Que, en muchas ocasiones, estas casualidades no son más que oportunidades que nos brinda la vida para mejorar. Que hay que dar las gracias por tales oportunidades… y que la vida, sin ser uno mismo, sin pasión por la misma, es como una muerte en vida.

No desperdicies oportunidades. Crea esas oportunidades con tu corazón. Escribe tu última lista hoy mismo. No olvides añadir algún sueño (aunque te parezca un sueño imposible, deja un lugar para él en esa lista) Y sobre todo: vive como si fueras a morir mañana, sintiendo cada instante de tu existencia con la máxima pasión, siendo realmente tú.

Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde. (William George Ward)

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Encrucijadas

Cruce de Caminos

Un cruce de caminos

El cruce de caminos es un lugar sagrado.
Allí el peregrino ha de tomar una decisión.
Por eso, los dioses suelen dormir y comer en los cruces.
Donde las carreteras se cruzan, se concentran dos grandes energías, el camino que será escogido y el camino que será abandonado.
Ambos se transforman en un solo camino pero simplemente por un pequeño período de tiempo.
El peregrino puede descansar, dormir un poco, incluso consultar a los dioses que viven en los cruces, pero nadie puede quedarse allí para siempre: una vez hecha la elección, es preciso seguir adelante, sin pensar en el camino que se dejó de recorrer.
O el cruce se transforma en maldición.

(Extracto de Maktub, Paulo Coelho)

Últimamente, como ya habréis comprobado, los avatares del destino, la casualidad (o la causalidad) de los sucesos y las encrucijadas rondan mi cabeza con insistencia. Debe ser porque estoy en una época de mi vida en la cual tengo que tomar decisiones muy importantes.

Y, para mi desgracia, me he encontrado parado en algunos de esos cruces (realmente cruciales) demasiado tiempo. Espero estar todavía a tiempo de escapar a la maldición de los Dioses menos pacientes. Espero asimismo que algún otro Dios más benévolo me susurre en el oído algún vestigio del destino.

Aunque, también sea dicho, hay personas que se que quedan en el cruce, sentadas en una silla, esperando la casualidad de su vida, la más grande. Y a veces el destino juega a su favor. Será que sintieron su deseo con tanta intensidad que hicieron suyo el destino.

Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino. (Pablo Neruda)

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Casualidad vs Causalidad (III)

sufi

Un día le preguntaron al Mulá Nasrudin cuál era el significado del destino. En aquel momento llevaban a un condenado a la horca. Mirad aquel pobre hombre – respondió Nasrudin –

  • Si el día que salió con tanta hambre de su casa y ni una moneda en el bolsillo no se hubiera tropezado con el panadero que acababa de sacar una bandeja de sus mejores bollos recién horneados.
  • Si su embriagador aroma no se hubiera apoderado de sus sentidos hasta hacerle alargar la mano para coger un bollo.
  • Si el panadero no hubiera tenido un cuchillo en el bolsillo de su mandil y hubiera tenido compasión del pobre hombre en lugar de lanzarse sobre él blandiendo el arma.
  • Si el panadero hubiera sido más fuerte y diestro que el pobre ladrón, para esquivar la estocada que este logró desviar.
  • Si la herida no hubiera pasado de un rasguño, en lugar de acabar con su vida. Ese hombre hoy no iría a dar con sus huesos al patíbulo.

Extracto de una entrevista con Juan Trigo.

El que nace para ser ahorcado nunca morirá ahogado. (Thomas Fuller)

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Xavi Masdeu: cuando se te ha pasado el arroz

Arròs Covat

Arròs Covat

La serie de televisión original

La serie de la televisión pública Catalana Arros Covat (Arroz pasado en castellano) ha sido un verdadero éxito de audiencia en Catalunya. Y no es difícil entender porqué: una obra original y divertida que retrata con sarcasmo a un personaje en la crisis de los treinta. El escenario de fondo es Barcelona, ciudad patrimonio de los modernos, del diseño y, como no, de los diseñadores y creadores de Cómic.

Juanjo Sáez, el autor

El creador de esta serie es el también Barcelonés Juanjo Sáez, reconocido autor de Cómics que habla y escribe en castellano pero que se siente tan Catalán como el que más. La serie de TV está basada en sus storyboards, los cuales fueron concebidos para ser aprovechados prácticamente en su integridad para la edición en forma de Cómic convencional. Después de devorar en su totalidad la serie animada, también decidí leer la novela gráfica para rememorar las tribulaciones de su personaje principal: Xavi Masdeu.

A destacar como Juanjo, en el prólogo del Cómic, arremete sutilmente contra el proceso de producción de la serie animada, del cual se sintió cada vez más apartado tal como avanzaban los capítulos. Por otra parte, tal como digieres la obra te vas dando cuenta de que en ella existe un cierto tono autobiográfico.

Xavi Masdeu y el estado del arroz

Xavi Masdeu

Xavi Masdeu

Xavi Masdeu es un personaje repleto de sentimientos complejos donde destacaremos una cierta inmadurez propia de aquellos que sufren un ligero síndrome de Peter Pan y una excesiva negatividad que le hace contemplar el mundo como una sucesión de acontecimientos en su contra. Aun así es un buen chico, responsable, amigo de sus amigos y que adora a su tía, la cual es como una madre para él.

Pero Xavi acaba de atravesar la barrera (psicológica) de los treinta y tiene una ligera sensación de que el arroz se le está pasando. Ya se sabe que cuando se sobrepasa el tiempo adecuado de cocción del arroz, éste pierde sus excelentes cualidades gustativas.

Está perdiendo su juventud y se pregunta, como todos hemos hecho alguna vez, si es realmente feliz. Las reflexiones profundas pueden llegar a ser peligrosas. El relato comienza en esta coyuntura. El estudio gráfico de Xavi acaba de recibir un premio por su trabajo y parece que la vida le sonríe en toda su plenitud. Pero los reflexivos pensamientos de nuestro protagonista parecen estar a punto de desencadenar una espiral descendiente de acontecimientos.

Xavi Masdeu, el Tarot y la Danza de la Realidad

La Torre

La Torre

No en vano el propio apellido de Xavi ya indica su destino. El apellido catalán Masdeu significa en castellano Casa de Dios. Este nombre corresponde al arcano XVI del Tarot: la Torre. Creo que aquí el autor nos hace un guiño (¿es así, Juanjo?) que marcará el rumbo del relato.

Este arcano del Tarot revela claramente que un supuesto azar pondrá a prueba a Xavi desmoronando poco a poco todos los valores en los que se ha basado y asentado su vida. De esta forma, tal como avanza el relato vemos como va perdiendo, aparte de su juventud, primero su novia, después sus amigos, más tarde su trabajo y por último (y más grave) la vida de su apreciada tía.

Lo que no sabe Xavi, es que todos esos acontecimientos no aparecen en su existencia por casualidad, sino para hacerle ver que la vida es un constante ciclo de deconstrucción y reconstrucción. La Torre que representa nuestros obsoletos valores debe ser destruida para recrear una nueva sobre valores más estables y firmes. Así es la vida: un ciclo de aprendizaje y crecimiento.

Al parecer, Juanjo Sáez, también ha disfrutado de la sabiduría de un libro de Alejandro Jodorowsky titulado La Danza de la Realidad. Es uno de esos libros que cuando entran en tu vida, quieres compartirlo con todo el mundo. Y el autor lo comparte a través de algunas referencias en esta obra, algunas muy evidentes, otras más sutiles.

Xavi Masdeu y Jodorowsky

Xavi Masdeu y Jodorowsky

En esta novela autobiográfica de Jodorowsky se explica lo que es la danza de la realidad. En ciertas ocasiones de tu vida puedes llegar a apreciar como si la realidad danzara a tu alrededor. Parece como si, de repente, una serie de acontecimientos, en apariencia fruto del azar, se alineen en tu existencia para producir un efecto deseado o indeseado. Este efecto suele ser el resultado de una causalidad oculta que es muy difícil de percibir por tu consciencia. Con una atención despierta y el tiempo, puedes llegar a interpretar aquellas situaciones de forma correcta.

En este caso, Xavi Masdeu parece que, aun habiendo leido el mencionado libro, todavía no es capaz de interpretar esa misteriosa danza. Pero no dudo que acabará haciéndolo. Quizás entonces perciba alguna pista sobre como comenzar su propio proceso de reconstrucción.

Xavi Masdeu ¿mi alter ego?

Arròs Covat i Manuel Gutiérrez Mellado

Arròs Covat i Manuel Gutiérrez Mellado

Fue al leer esta página con más atención cuando sentí un escalofrío en mi espina dorsal. En ese preciso instante la realidad estaba bailando a mi alrededor. Parecía como si Manuel Gutiérrez Mellado, apareciendo sobre una paella de arroz, me estuviera hablando a mí.

En realidad, yo también he ido perdiendo mi pareja, mis amigos, mi trabajo, la poca juventud que me restaba… y no se si también mi libertad (espero que no, eso es lo único que nunca se debe perder: es la base para toda reconstrucción). Para acabar de adobarlo, al igual que Xavi Masdeu al final del relato, también perdí a un ser querido, acontecimiento que empezó a desmoronar la Torre de mis valores.

Entonces empecé a repasar mentalmente el Cómic que tenía entre mis manos y sorprendentemente comprobé que allí habían demasiadas casualidades:

1. Mi nombre también es Xavi.
2. El arcano del Tarot que corresponde a mi nombre más apellido también es la Casa de Dios.
3. A los treinta años, sin duda, también era tan inmaduro como mi alter ego en papel. Ahora, con alguna década de más, tan solo puedo alardear de una madurez supuestamente(?) algo mayor. Por otra parte, aun estoy en el proceso de limpiar una negatividad que en el pasado estuvo demasiado enquistada en mi interior.
4. Mi lista de perdidas y roturas, tal como he apuntado anteriormente, es también demasiado similar a la de Xavi Masdeu.
5. El primer concierto de mi vida (yo también tuve un corazoncito heavy) fue el de Iron Maiden en Barcelona.
6. Notoriamente, si hay una película que me ha impactado profundamente, ésta sería Eternal Sunshine of the spotless mind (Olvidate de mi) tal como también le sucede en un momento del relato a Xavi Masdeu.
7. Uno de los libros que más ha sacudido mi consciencia también ha sido La Danza de la Realidad. Siempre que puedo, le hago publicidad ante mis conocidos.
8. Joy Division y su primer album Unknown Pleasures, con el excepcional diseño de portada de Peter Saville, también representó uno de los puntos de inflexión en mi cultura musical.
9. Sospechosamente, en mi iPod también existen demasiadas coincidencias con sus gustos musicales: Lou Reed, The Cure, Depeche Mode, Joe Crepúsculo
10. Y por último, la canción de Jaume Sisa, la maravillosa Qualsevol nit pot sortir el sol, tambíen me ha hecho derramar más de una lágrima interior.

Como apuntaba anteriormente, demasiadas casualidades. Aun no he acabado de comprender en su totalidad la vasta y profunda enseñanza detrás de esta gran obra… pero estoy en ello. Continuaré siguiendo la pista de mi alter ego en papel: Xavi Masdeu.

No existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas. (Friedrich Schiller)

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El Arcano 16 del Tarot

La Torre

La Torre

Según el Tarot de Marsella, el arcano mayor que correspondería a mi nombre es el numero XVI: La Torre (también conocido como La Casa de Dios). No se si podemos creer o no en este tipo de coincidencias, pero en este caso el azar ha clavado mi esencia. ¿Casualidad o Causalidad?

Mi vida, hasta ahora, se ha basado en una constante lucha entre la comodidad de la permanencia y el impulso del cambio. Desprenderse de lo superfluo para quedarse con lo esencial produce a menudo un gran temor. A veces te pierdes intentando descubrir nuevas vías. Las luchas internas, como las guerras civiles, acaban destruyendo algo intrínseco de tu ser. Pero algún día acaban. Aun espero la llegada de ese día. Mientras tanto voy construyendo el camino que me llevará a él.

La Torre, la carta 16, representa a Marte, habla sobre la guerra entre las estructuras de mentiras y el relámpago de la verdad. La Torre, ha sido construida sobre conceptos e instituciones que tomamos como reales cuando no lo son. Cuando esta carta aparece se puede esperar el descubrimiento de alguna verdad en forma drástica o una verdad desagradable.

Lo más importante a recordar es que incluso si aparece invertida implica que a partir de la destrucción de una mentira se podrá construir algo nuevo y cierto.

La carta de La Torre, en primer lugar y ante todo, quiere decir que ni las estructuras físicas ni las emocionales que creamos son permanentes ni estables, sino que se pueden desmoronar de forma repentina, con lo que se inician cambios que deseamos evitar.

Los cambios súbitos hacen referencia a la imagen de la torre que se derrumba nos indican que debemos desprendernos de creencias y valores que ya no tienen razón de ser, de una esperanza, de una relación poco provechosa, de una forma de vida antigua.

Los cambios repentinos nos sitúan frente a lo desconocido, nos dejan vía libre para que avancemos en lugar de estancarnos, nos libran de las convenciones sociales e iluminan el camino para que podamos llegar a un nuevo nivel de comprensión respecto a nuestros objetivos en la vida.

El no asumir lo inevitable comporta que afloren los elementos negativos que también son inherentes a La Torre, abatidos por nuestras propias acciones, la vanidad y la incapacidad de cambiar, lo cual obstaculiza nuestro progreso.
(Interpretación de este Arcano según el Tarot)

El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte

el libro tibetano de la vida y de la muerte

Creo que fue a través del prólogo de Los Mitos De Cthulhu (uno de los muchos libros de H.P.Lovecraft que devoré en mi juventud) donde encontré la primera referencia al Bardo Thodol o Libro tibetano de los muertos. El título y el contenido parecía de lo más apetitoso, así que lo busqué decididamente hasta acabar descubriendo un libro fascinante y críptico, donde se describe con pelos y señales, según la tradición del budismo tibetano, los diferentes estados o bardos que atraviesa el espíritu tras abandonar el cuerpo en el proceso de la muerte.

Aquel libro me introdujo, de paso, en la creencia budista y fue la semilla que hizo crecer mi interés por el budismo como una alternativa a la creencia católica en la que fui educado. Sin duda, el budismo se encontraba mucho más alineado con la visión cosmogónica que mi intuición era capaz de captar. El cristianismo me había entregado unos valores dignos pero algo no acababa de cuadrar en la tesis.

Dada la enigmática oscuridad del Libro tibetano de los muertos, mi intuición continuaba azorándome con el deber de encontrar alguna obra que fuera la clave para una compresión más profunda del mismo. Es alli donde aparece El libro tibetano de la vida y la muerte. Según enuncia la contraportada del libro:

El libro tibetano de la vida y la muerte es más que un ejercicio de difusión del venerado Libro tibetano de los muertos. No en vano incorpora la palabra ‘vida’ en su título, pues es también una guia espiritual, una propuesta para encauzar la vida hacia una existencia plena.

Y allí estaba, no sólo una clave para el Libro tibetano de los muertos, sino la clave: una guia espiritual que posibilita el avance hacia la plenitud. Un libro que nos permite asimismo abarcar diversos matices esenciales del budismo: meditación, karma, reencarnación, impermanencia, la naturaleza de la mente y, sobre todo, un concepto gravitacional del mismo: la compasión. Según indica el propio Dalai Lama en el prólogo del libro:

Este libro no sólo ofrece a los lectores una explicación teórica de la muerte y del proceso de morir, sino también los medios prácticos para su comprensión y para prepararse uno mismo y ayudar a los demás a hacerlo, de una forma serena y enriquecedora.

Sogyal RimpocheSogyal Rimpoché, el autor, es un maestro tibetano (por cierto, aparece en la película Little Buddha de Bernardo Bertolucci) que ha pasado gran parte de su vida transmitiendo las enseñanzas budistas en occidente. Quizás por ello ha captado mejor que nadie cuan alejados nos encontramos los occidentales de nuestra propia muerte. Vivimos de espaldas a ella porque en el fondo nos aterra, llenamos nuestra vida de superficiales distracciones que nos permitan pasar de puntillas sin advertir nuestra profunda y abismal inquietud.

Ante ello, Sogyal Rimpoché nos propone una reflexión profunda, nos planta delante del abismo y nos va abriendo los ojos para que contemplemos ese vacío y adecuemos nuestra visión a la (supuesta) oscuridad. El objetivo es permitirnos entrever algo de luz. Con algo de luz, nos será más fácil dar el paso. Tal como dice el mismo Sogyal:

Podemos empezar, aquí y ahora, a encontrar sentido a la vida. Podemos hacer de cada instante una oportunidad para cambiar y prepararnos de todo corazón, con precisión y serenidad, para la muerte y la eternidad.

Y es que El libro tibetano de la vida y de la muerte no es tan sólo una obra maestra espiritual, sino también un texto bellamente escrito, a la vez tremendamente fácil de leer y digerir, que recopila un manual, una guía y un libro de consulta. En suma: una fuente de inspiración sagrada.

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