Archivo del sitio

El centro esencial: Rudolf Steiner

El centro esencial

The farther man moves away from the earth

Cuando a través de la meditación nos elevamos a lo que nos une con el Espíritu, aceleramos algo en nosotros que es eterno y no limitado por el nacimiento y la muerte.

Una vez que hemos experimentado esta parte eterna en nosotros, ya no podemos dudar de su existencia.

La meditación es, por lo tanto, la manera de conocer y contemplar lo eterno, indestructible, el centro esencial de nuestro Ser.
Autor: Rudolf Steiner
Fuente: Sabiduría de los Maestros

Ciertas coincidencias e intuiciones de mi existencia apuntan de forma ostentosa a este hombre/nombre: Rudolf Steiner. Tengo la intuitiva certeza de que en alguna vida anterior debí estar, de alguna forma, relacionado con él. La relación se me escapa. Algún tipo de seguidor, me imagino.

Rudolf Steiner y la antroposofía

Rudolf Steiner

Rudolf Steiner

Rudolf Steiner vivió entre finales del siglo XIX y principios del XX. Fue un gran maestro espiritual (científico, filósofo, pedagogo, artista y místico) y el fundador de la antroposofía, una disciplina definida por el mismo de la siguiente forma:

La antroposofía es un sendero de conocimiento que quisiera conducir lo espiritual en el hombre a lo espiritual en el universo. Pueden ser antropósofos quienes sienten determinadas cuestiones sobre la esencia del hombre y del mundo como una necesidad tan vital como la que se siente cuando tenemos hambre y sed. (Fuente: Wikipedia)

Rudolf Steiner fue uno de esos pocos hombres de la historia de la humanidad capaces de integrar en una única visión una multitud de disciplinas de la sabiduría/espiritualidad del ser humano. Como anteriormente hicieron Aristóteles, Leonardo da Vinci y Goethe. De hecho, se cree que el propio Rudolf Steiner fue una reencarnación de Aristóteles.

Rudolf Steiner y el color

Steiner estimó que la imagen, el color, un arte visual, son una forma esencial de expresión del pensar y de hondas vetas de la intuición. Su ponderación trascendente del color provenía de una reflexión sobre la Teoría del color de Goethe. Y las imágenes coloridas son el modo como Steiner plasmó parte de sus dotes como pedagogo y hechizante conferencista. En multitud de conferencias, recurrió a tizas de variados colores y a la pizarra negra para expresar de una manera sensitiva y visual el ritmo metafísico de su pensar. (Fuente: Las pizarras mágicas de Rudolf Steiner)

Chakras en Reiki

Canales energéticos

Curiosamente(?) los tres personajes nombrados anteriormente (Aristóteles, Leonardo da Vinci y Goethe) nos legaron su inquietud por la imagen, el arte visual… y el color. Asimismo existe lo que se denomina una Teoría del color fundada por Goethe. Esta curiosa conexión entre estos tres personajes y Rudolf Steiner es, al menos, significativa.

Intuyo que los colores son una parte importante en nuestra existencia. Cuando la luz atraviesa un prisma, nos muestra su naturaleza intrínseca de una forma diferente. Un espectro en el cual destacan seis colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta. Diferentes frecuencias de onda, diferentes niveles energéticos.

Rudolf Steiner y el centro esencial

Rudolf Steiner buscó con perseverancia caminos que nos condujeran al centro esencial de nuestro Ser. Intentó aglomerar y hermanar una gran parte de las tradiciones espirituales de la humanidad. Pero supo con certeza que el camino no lo acabaría él. Todos los caminos de esta índole acaban en épocas futuras. Siempre en transito hacia la próxima época.

En la Ciencia Espiritual trabajamos en el sentido de preparar la próxima época; pues sin la nuestra, tampoco podría haber la próxima época. (Rudolf Steiner)

votar

El pequeño príncipe

El principito

El pequeño principe, solitario en su asteroide

Esta maravillosa creación, El Principito (Le petit prince en el original), del aviador y escritor francés Antoine de Saint-Exupéry es una obra tremendamente alegórica, plagada de bellas metáforas y con un profundo mensaje en su trasfondo. Un mensaje que todo aquel que la ha leído ha intentado descifrar.

En esta entrada voy a probar de transcribir parte de (imposible todo) lo que me evoca esta obra imprescindible de la literatura universal. Además centro mi atención en dos pasajes que, tras reiteradas lecturas (y según mi opinión, claro está) pueden contener alguna de las claves de esta alegórica obra.

La sumisión de la imaginación y la ensoñación

El pequeño príncipe, engalanado como tal

El pequeño príncipe, engalanado como tal

Esta obra, entre muchas otras cosas, nos recuerda que, con el paso de la niñez a la madurez, parece como si se quisiera imponer al niño que todos llevamos dentro una dictadura del lado izquierdo de nuestro cerebro. Éste es un tema que ya traté ampliamente en otra entrada dedicada a los mapas mentales.

Una dictadura en la cual las funciones del lado izquierdo (lógica, análisis, palabras, números, secuencia, linealidad, listas…) someten a aquellas del lado derecho (imaginación, ensoñación, color, dimensión, ritmo, percepción espacial, gestalt…)

Para que os hagais un idea, las funciones de la parte izquierda son las que predominarían en una tratado de ingeniería o filosófico mientras que las funciones de la parte derecha son las que predominarían en las artes gráficas o en una obra musical.

Tal como apunta el personaje que conduce la narración en su inicio, a los niños se les va haciendo enterrar, poco a poco, sus sueños, su capacidad de imaginar nuevos mundos, de crearlos a través de la pintura y la imaginación.

Se les fuerza a pasar de un mundo (el de la niñez) donde predominan las funciones del lado derecho a otro (el de la madurez) donde predominan las del lado izquierdo. La imaginación y las ensoñación pierden su revelancia.

Y, ya se sabe, las dictaduras nunca son buenas. Son mucho mejor las democracias: un sistema donde ambas partes trabajan sinérgicamente en busca de un bien común. Tal como apuntó uno de los mayores genios de la humanidad:

Estudia el Arte de la Ciencia y la Ciencia del Arte (Principio Arte/Scienza, Leonardo da Vinci)

Razón vs Corazón

La rosa del pequeño príncipe

La rosa del pequeño príncipe

Éste es un tema que no aparece de forma explicita en el relato, pero se trata de una constante a lo largo de la vida y obra del autor.

Tal como vamos madurando (acumulando miedos y experiencias negativas) se produce una paulatina degradación de la pasión (o entusiasmo) en nuestro interior, a favor de una componente más racional. El corazón pierde preponderancia respecto a la razón. El reino de los sentimientos se posterga ante el reino de los pensamientos.

En más de una ocasión he transcrito en este blog que para que un pensamiento devenga sentimiento tiene que impregnarse de una componente emocional, de una emoción de las que nacen en las entrañas. Es en esa intersección entre pensamiento y emoción donde nace el sentimiento que aviva la pasión y el entusiasmo que nos impulsará en la consecución de nuestros sueños, proyectos u objetivos vitales, sean de la índole que sean.

Mientras que los ojos son vigías de la razón, los sentimientos habitan en el corazón y captan mejor la esencia de nuestros verdaderos deseos.

Sólo se ve bien con el corazón; lo esencial es invisible a los ojos. (Antoine de Saint-Exupéry)

Hay en el mundo un lenguaje que todos comprenden: es el lenguaje del entusiasmo, de las cosas hechas con amor y con voluntad, en busca de aquello que se desea o en lo que se cree. (Paulo Coelho)

Un corazón feliz

Pero, al final, lo que el pequeño principe desea transmitir a su amigo adulto son las claves para la felicidad. Porque todos buscamos en nuestro corazón la misma recompensa: la felicidad.

Y si todavía existe un niño que imagina y sueña en nuestro interior, si todavía no lo hemos enterrado del todo, debemos escuchar con mucha atención lo que nos dice. Pero no con la razón, sino con la más pura esencia de nuestro corazón.

La música del agua

El pozo que habíamos encontrado no se parecía en nada a los pozos saharianos. Estos pozos son simples agujeros que se abren en la arena. El que teníamos ante nosotros parecía el pozo de un pueblo; pero por allí no había ningún pueblo y me parecía estar soñando.
—¡Es extraño! —le dije al principito—. Todo está a punto: la roldana, el balde y la cuerda…

Se rió y tocó la cuerda; hizo mover la roldana. Y la roldana gimió como una vieja veleta cuando el viento ha dormido mucho.
—¿Oyes? —dijo el principito—. Hemos despertado al pozo y canta.

No quería que el principito hiciera el menor esfuerzo y le dije:
—Déjame a mí, es demasiado pesado para ti.

Lentamente subí el cubo hasta el brocal donde lo dejé bien seguro. En mis oídos sonaba aún el canto de la roldana y veía temblar al sol en el agua agitada.
Tengo sed de esta agua —dijo el principito—, dame de beber…

¡Comprendí entonces lo que él había buscado!

Levanté el balde hasta sus labios y el principito bebió con los ojos cerrados. Todo era bello como una fiesta. Aquella agua era algo más que un alimento. Había nacido del caminar bajo las estrellas, del canto de la roldana, del esfuerzo de mis brazos. Era como un regalo para el corazón.

(Extracto del Capítulo XXV, El principito)

La música del agua

La música del agua

En este pasaje, el autor hace uso de una sutil metáfora sinestésica para indicar el encuentro con un verdadero regalo para cualquier corazón sediento: la música del agua. Aquí el agua representa una paz profunda y la musical sinestesia encierra un evidente homenaje a los sentidos.

Como es sabido, el autor quedó seducido por el desierto y sus leyes misteriosas (¿que tendrá el desierto que sirve como catalizador para todo tipo de alquimistas?) Allí comenzó a crecer su afición por el silencio y la meditación, la cual es una evolución de lo que se denomina la atención plena.

Y la atención plena (condición necesaria para la meditación) es tan solo una amplificación de un sentir lleno, de un centrarse en cada sensación del momento presente. Tal como apuntó uno de los mayores genios de la humanidad, debemos potenciar el vínculo con nuestros sentidos, porque ese vínculo sirve como canalización para la comprensión y expresión del sentir.

El común de las personas ve sin mirar, oye sin escuchar, toca sin sentir y come sin saborear, se mueve sin percibir sus movimientos, huele sin distinguir ni olores ni perfumes y habla sin pensar. (Leonardo da Vinci)

Debemos potenciar los sentidos. (Principio Sensazione, Leonardo da Vinci)

Además, como resultado de la paz derivada de la meditación, se capta/asimila una profunda conexión entre todas las cosas (“Había nacido del caminar bajo las estrellas, del canto de la roldana, del esfuerzo de mis brazos“). Una conexión inherente a una comprensión universal y unitaria:

Tenemos que darnos cuenta de que, de alguna manera, todo está relacionado. (Principio Connessione, Leonardo da Vinci)

La risa de las estrellas

—Es como el agua. La que me diste a beber, gracias a la roldana y la cuerda, era como una música ¿te acuerdas? ¡Qué buena era!

—Sí, cierto…

—Por la noche mirarás las estrellas; mi casa es demasiado pequeña para que yo pueda señalarte dónde se encuentra. Así es mejor; mi estrella será para ti una cualquiera de ellas. Te gustará entonces mirar todas las estrellas. Todas ellas serán tus amigas. Y además, te haré un regalo…

Y rió una vez más.
—¡Ah, muchachito, muchachito, cómo me gusta oír tu risa!

—Mi regalo será ése precisamente, será como el agua

—¿Qué quieres decir?

La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para los que viajan, las estrellas son guías; para otros sólo son pequeñas lucecitas. Para los sabios las estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas estrellas se callan. Tú tendrás estrellas como nadie ha tenido

—¿Qué quieres decir?

—Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen. ¡Tú sólo tendrás estrellas que saben reír!

(Extracto del Capítulo XXVI, El principito)

El principito y la estrella

El principito y la estrella

Las estrellas representan deseos, sueños, proyectos… en resumidas cuentas: objetivos vitales.

Pero todos esos objetivos tienen que quedar impregnados de una sana alegría (“estrellas que saben reír“) para que su consecución sea una tarea menos tediosa, más divertida y amena.

Esa alegría tiene su origen tanto en el entusiasmo y la pasión con la cual encaramos su conquista, como en la atención plena.

Una atención plena que nos permitirá saborear los pequeños detalles del día a día. Porque es en esos detalles insignificantes donde vamos a encontrar la mayor despensa para nuestra felicidad.

En cualquier caso, es el corazón quien nos debe guiar en nuestro camino hacia la estrella de nuestros sueños. Como motor y como piloto. Como avión sin fisuras.

Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin. (Antoine de Saint-Exupéry)

Dedicatorias

Desearía dedicar esta entrada a tres pequeños príncipes.

El primer pequeño príncipe es mi sobrino Héctor. Hoy es el día de su primer aniversario ¡¡Muchas felicidades, Héctor!!  Otra gotita de sangre que confio que fortalecerá Rojo Transitorio en un futuro no demasiado lejano. Hoy mismo, en breve, partiré hacia Madrid para hacerle entrega de un regalo… ¿alguien se imagina cuál podría ser?

El segundo pequeño príncipe es mi hijo Marc. Una estrella en mi firmamento, la más brillante, que se ilumina para guiar a todos aquellos que le rodean. La más simple resolución para la ecuación de mi felicidad.

El petit príncep

Felicidad = música del agua + risa de una estrella

Y el último es el pequeño principe que llevo en mi interior, aquel que me acompaña. Un encantador ser que ya andaba demasiado tiempo olvidado, entre sueños profundamente enterrados bajo capas y capas de tediosas y miedosas realidades. Ahora ya vuelve a estar a mi lado, recordándome las cosas importantes de esta vida.

Haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad (Antoine de Saint-Exupéry)

votar

Instantes

Un instante en el Cosmos

Un instante en el Cosmos

El cosmos está lleno de piedras preciosas.
Deseo ofrecerte un puñado esta mañana.
Cada instante que vives es una piedra preciosa,
que resplandece y contiene Tierra y Cielo,
las aguas y las nubes.

Has de respirar suavemente
para que se revelen los milagros.
De repente oyes a los pájaros cantar,
a los pinos tararear,
ves abrirse a las flores,
el cielo azul,
las nubes blancas,
la sonrisa y el maravilloso aspecto
de tu Bienamado.

Tú, la persona más rica de la Tierra,
que has mendigado la vida en todas partes,
dejas de ser el hijo pródigo.
Vuelve y reclama tu herencia.
Debemos disfrutar de nuestra felicidad
y ofrecerla a todo el mundo.
Aprecia este mismo instante.
Deja partir la corriente de desesperación
y acoge la vida plenamente en tus brazos.

Poema de Thich Nhat Hanh extraído de Llamadme por mis verdaderos nombres

Centrarse en un instante: la meditación

Tal como apunta el mismo Maestro (y Poeta) Thich Nhat Hanh:

Meditar significa ser consciente de lo que ocurre en nuestro cuerpo, sentimientos y mente, y lo que ocurre en el mundo. Si nos afincamos en el presente, podemos ver las bellezas y maravillas que tenemos delante de los ojos: el sol que asciende en el cielo, un niño recién nacido. Nos basta darnos cuenta de lo que está enfrente nuestro para ser muy felices.

Cuando nuestro corazón se encuentra sumergido en una agitación de emociones, recurrir a las técnicas que nos permiten centrarnos en el instante actual, en todas y cada una de las sensaciones corporales, nos ayuda a recobrar el equilibrio perdido. Meditar no es nada más que aprender a saborear el instante presente, meditar significa concentrar toda nuestra vida en ese instante que se denomina ahora.

A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante. (Oscar Wilde)

votar

Yoga nidra: el yoga del sueño

Yoga Nidra: el yoga del sueño

Yoga Nidra: el yoga del sueño

El yoga que delimita la frontera de la vigilia

Como podréis suponer, dada mi especial devoción por los sueños, la práctica del yoga del sueño es uno de las que más me atrajo entre las existentes. Es una práctica que no exige demasiados requerimientos para su realización. A lo más, cierta capacidad de concentración y visualización. A continuación aparece un enlace a una sesión que os guiará de forma precisa a través de esta práctica.

Una sesión de Yoga Nidra en Sound Cloud

Una sesión de Yoga Nidra en Sound Cloud

Una plegaria desde el corazón: paz

Dentro de la sesión anterior, se hace referencia a un sankalpa, una resolución afirmativa que tiene como objetivo atraer algo a nuestra vida. Una llamada desde nuestro espíritu cuyo propósito es contactar con el espíritu del propio universo. Por ello tiene que ser hecha con el único lenguaje que conoce el corazón de la consciencia universal: el de los sentimientos. No sirve hacerlo con el pensamiento, tampoco con la emoción. Hay que utilizar el punto de intersección entre el pensamiento y la emoción: el sentimiento.

Cuando escuché esta sesión por primera vez, hará unos meses, no dudé mucho a la hora de elegir mi sankalpa: escogí “pau a la meva ànima” (en català, la lengua de mis pensamientos, en castellano: “paz en mi alma”). ¿Por qué paz? Porque entendí que la paz es el más preciado deseo universal. La palabra paz contiene amor, respeto y comprensión. Una aspiración que es buena para uno mismo y para el universo entero.

Por lo visto, la llamada que lancé, a través de mi sankalpa, al corazón del universo ha sido respondida por éste. La paz se ha ido instalando lentamente en mi corazón, se está convirtiendo últimamente en la música de mi alma, en las notas más dulces que haya podido saborear nunca mi corazón.

Siempre intuí (es algo que no puede expresar tan sólo la razón) que el lenguaje del corazón del universo era como una música ignota. Los anhelos más trascendentes deben ser expresados en ese lenguaje (el de los sentimientos) y deben ser una parte esencial de ese curioso círculo que representa el camino de nuestra vida. Pero debemos asegurarnos de cerrar por completo tal círculo, de forma que mantenga eternamente en su interior, en el mismo centro, esa palabra tan preciada: paz.

No hay camino para la paz, la paz es el camino. (Mahatma Gandhi)

votar

Lisa Simpson: valores de futuro

Lisa Simpson

Lisa, recreada por su mejor fan: Marc

Los Simpson, (¿)una sutil expresión del yin y el yang(?)

El grito de Lisa

Lisa ante la atrocidad del mundo

Si sois seguidores de esta genial serie de televisión, ya os habreis percatado de que en ella, y dentro del nucleo de la familia Simpson, coexisten sutilmente las representaciones de dos principios: el masculino y el femenino.

El principio masculino, representado por Homer y Bart, nos muestra, con demasiada frecuencia, ciertas formas de egoísmo y hedonismo. Ellos, aun siendo encantadores (y tiernos en el fondo, aunque hay que rascar mucho) no dejan de dar muestras de su dejadez, irresponsabilidad, egocentrismo, ingratitud y voracidad. También es cierto que, sin estos atributos, no serían tan graciosos.

En cambio, el principio femenino, representado por Marge y Lisa, nos muestra los opuestos: sensatez, responsabilidad, dedicación y compromiso. Ellas son el contrapunto a sus contrarios, Homer y Bart. Ya sabemos que los opuestos se necesitan para compensarse. Aunque, con frecuencia, el desequilibrio sea desmesurado (y por tanto, divertido…)

Lisa: futuro perfecto

Lisa Simpson, enmarcada dentro del anterior principio femenino, representa un paso más: el principio de una evolución/revolución. Por su forma de ser, Lisa ejemplifica unos dignísimos valores que son fruto de una profunda visión del mundo. Ella podría definirse como:

inteligentemente consciente
conscientemente inteligente
irremediablemente comprometida
lógicamente demócrata (incluso más que el propio partido de su país)
decidadamente ecologista
coherentemente vegetariana
perdidamente idealista
ligeramente budista
obligadamente feminista
valientemente luchadora
– y muchas cosas más que se quedan en el tintero…

Lisa es, de por sí, una parte fundamental del futuro perfecto de la humanidad. Gracias, Lisa Simpson, por darnos, día tras día, una clara lección del camino a seguir. Y si algún día te decides a escribir algún artículo para algún blog, espero consideres aportar tu gran sabiduría a este, tu blog, que tanto te aprecia. Para nosotros, sería un verdadero honor.

Richard Gere y Lisa Simpson

Lisa practicando meditación transcendental

En cada niño y niña nace la humanidad. (Jacinto Benavente)

votar

Vencerse a uno mismo

Zen

El pasado quedó atrás,
el futuro aún no ha llegado,
el presente se nos escapa;
las cosas cambian continuamente, sin ningún fundamento firme;
tantos nombres y palabras confusamente creados por sí mismos,
¿cuál es la utilidad de la vida, que transcurre inútilmente día a día?
No retengas tus viejas ideas; no persigas tus nuevas fantasías;
sincera e incondicionalmente, indaga y reflexiona en tu interior;
indagar y reflexionar, reflexionar e indagar,
hasta que llega el momento en que ya no son posibles más indagaciones;
ése es el momento en que podrás comprender
que durante todo tu pasado has estado en el error.
(Ryokan, maestro Zen)

Este sencillo poema del maestro Zen Ryokan resume en pocos versos gran parte de la Sabiduría Budista: Observar dentro de uno mismo. Retener el momento presente para dejar de retener todo lo demás. Eso es la meditación. A través de la meditación, continuar buscando la verdadera naturaleza de la mente hasta alcanzar el instante en que cualquier ruido creado por el pensamiento cesa. Se ha logrado vencer al ego. Eso es la iluminación.

Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo. (Buda)

votar

Meditación base: concentración en las sensaciones corporales

Siddhasana

Siddhasana

Meditación base, concentración en las sensaciones corporales: Una de las prácticas más utilizadas para dominar el arte de la concentración y la atención pura. En este sencillo ejercicio se dan instrucciones claras de como realizar esta antigua práctica llamada en el yoga kaya stairyam. (Gustavo G. Diex)

En el segundo podcast de la serie Nirakara, Meditación base, el autor nos guía con el objetivo de incrementar nuestro poder de concentración. Mi recomendación sería realizar este ejercicio (antes de pasar al siguiente) de forma repetida como mínimo durante siete días seguidos. De esta forma conseguimos interiorizar y asumir su práctica.

El autor remarca que el ejercicio debe ser realizado en una postura donde la columna vertebral esté recta y vertical. Una silla con un respaldo recto sería más que suficiente, pero también se puede intentar con las posturas referidas por el mismo autor: Siddhasana, Padmasana o Sukhasana.

Introducción a la meditación

meditation

La meditación es el ojo del alma. (Jacques Benigne Bossuet)

Mi experiencia

En mi biblioteca particular hay al menos unos cinco libros sobre yoga y meditación. No está de más leer cierta teoría sobre estos temas, pero será en la práctica donde se encontrará el verdadero vehículo para el perfeccionamiento de las mismas.

Mi recomendación es que os apuntéis a algún curso con un buen instructor dado que, en estos casos, la mejor forma de aprender es a través de las enseñanzas de un maestro en la disciplina. El conocimiento y la experiencia de éste son fundamentales para una comprensión profunda de estas técnicas.

Pero si no tenéis tiempo para acudir a un curso, la mejor opción sería, sin duda, escuchar y seguir las instrucciones guiadas de un buen instructor. Aquí es donde la actual tecnología nos echa un magnifico cable gracias a las pistas de audio en forma de Podcast.

Un excelente Podcast

Dentro de esta serie de Podcasts, el más antiguo titulado ‘Introducción a la meditación. Acerca del fenómeno de la concentración’ contiene valiosas instrucciones para focalizar la atención. Según el propio Gustavo G. Diex, autor del mismo:

La experiencia subjetiva es dependiente de la dirección de la atención. La focalización de la atención marca la experiencia, el primer paso en el yoga es aprender el arte de la focalización de la atención, cuando la atención se centra en un punto de la experiencia se llama concentración. En este podcast se investiga acerca de este misterioso y a la vez cercano fenómeno. (Gustavo G. Diex)

A %d blogueros les gusta esto: