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Colecho por un sueño feliz

Colecho

Colecho

El hada más hermosa ha sonreído
al ver la lumbre de una estrella pálida,
que en hilo suave, blanco y silencioso
se enrosca al huso de su rubia hermana.

Y vuelve a sonreír porque en su rueca
el hilo de los campos se enmaraña.
Tras la tenue cortina de la alcoba
está el jardín envuelto en luz dorada.

La cuna, casi en sombra. El niño duerme.
Dos hadas laboriosas lo acompañan,
hilando de los sueños los sutiles
copos en ruecas de marfil y plata.

Fuente: Los sueños de Antonio Machado en Poemas del Alma

El colecho (o cama compartida) es una posibilidad a la hora de compartir sueño con los hijos. Parece una opción sumamente natural (de hecho, siempre ha estado allí, desde el principio de la humanidad) y ya se sabe que la naturaleza es muy sabia.

Una opción en la cual dos hadas laboriosas (una madre y un padre) comparten cama con sus hijos y se dedican a tejer sueños con ruecas de marfil y plata, de forma conjunta. Esas hadas rescatarán copos de nieve en forma de lágrimas que traspasen el mundo del sueño de sus hijos… Ningún sueño se desvanecerá más… ¿puede existir algo más hermoso?

Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece. (Juana de Ibarbourou)

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Día mundial del sueño feliz: 29 de Junio

Día mundial del sueño feliz

Día mundial del sueño feliz

La blogosfera maternal y paternal ha creado una iniciativa para que todos compartamos nuestras experiencias de sueño feliz con nuestros hijos.

Se ha creado un grupo en Facebook, llamado Día Mundial del Sueño Feliz, y también un evento, donde se explica cuál es la iniciativa.

Se trata de realizar una acción de choque el próximo 29 de junio en las redes sociales.

Queremos que el hashtag #desmontandoaEstivill se convierta en trend topic en Twitter y que blogs, páginas y perfiles de Facebook se llenen de mensajes a favor del Sueño Feliz.

Para ello, las acciones son las siguientes:

-Súmate al grupo de Facebook o al evento.

-Si eres bloguera o bloguero, anuncia ya este evento en tu blog. Especifica que el hashtag #desmontandoaEstivill solo hay que usarlo el día 29 en Twitter. Haz un post ahora anunciándolo y publica otro post el 29 contando tu experiencia de sueño feliz.

-El día 29 (y nunca antes) comparte todos los artículos, citas, testimonios que quieras sobre sueño feliz acompañando a tu hijo, a través de tu perfil o tu página de Facebook, y a través de Twitter.

-El día 29 (y nunca antes) tuitea y retuitea todas las razones que tienes para acompañar a tu hijo a dormir, todos los argumentos científicos que encuentres, todas las ideas que quieras, bajo el hashtag #desmontandoaEstivill.
Fuente: Amor maternal

Por una crianza alternativa

Mi más firme soporte a esta iniciativa de todas las madres y los padres con un punto de vista diferente. Durante mucho tiempo hemos dado por asumidos unos patrones que ni siquiera tenían contrapunto. El contrapunto ya existe… y se hace grande.

Antes de decidirnos por una forma de criar a nuestros hijos e hijas, deberíamos al menos escuchar todas las propuestas. Mañana es el día de la alternativa. Mañana es el día del sueño feliz.

La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia. (Françoise Sagan)

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Sin condiciones

Amor... sin condiciones

Amor... sin condiciones

Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podéis contar conmigo.
Sin condiciones.

Fuente: 26 cuentos para pensar de Jorge Bucay

Derechos y deberes… mutuos

Esta es una lista que deberíamos revisar, de tanto en tanto, para chequear si la relación con nuestros seres amados (sean éstos pareja, hijos, padres, hermanos, amigos íntimos… o mascotas) se encuentra en pleno estado de forma.

Demasiadas condiciones (en uno u otro sentido, como sujeto u objeto) limitan cualquier tipo de relación. Impiden que crezca. Cuando el amor es incondicional, respeta nuestros derechos como objeto del amor y, en correspondencia, fortalece nuestros deberes hacia el sujeto que nos ama. En definitiva, busca sin descanso el equilibrio entre ambos.

Y si no fuera posible tal equilibrio, estaríamos obligados a replantearnos seriamente los términos de cualquier relación. Para redactarlos de nuevo o eliminarlos. Sólo así obtendremos la verdadera libertad del amor.

El derecho y el deber son como las palmeras: no dan frutos si no crecen uno al lado del otro. (Félecité de Lamennais)

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Los cuentos del futuro

Un cuento, de tanto en tanto, no hace daño

Un cuento, de tanto en tanto, no hace daño

Ojalá todos los niños fueran tan osados como los de Forges. A veces, es más fácil que se entretengan con todo tipo de dispositivos electrónicos. Éstos no están del todo mal… pero en su justa medida.

La lectura: Cuentos de todos los colores

Cuentos de todos los colores

Cuentos de todos los colores

Los cuentos son maravillosos para incentivar en los niños el hábito de la lectura y la comprensión, el vocabulario, la imaginación y los valores. Además, si son compartidos entre padres e hijos, la experiencia puede ser tremendamente enriquecedora. Tal experiencia crea unos valiosos lazos emotivos entre los participantes. Puedo asegurar que es así.

Hace unos años busqué un libro de cuentos para compartir con mi hijo. Buscaba un libro que contuviera cuentos no demasiado extensos (unas cuantas páginas a lo más) y encontré esta pequeña maravilla: Cuentos de todos los colores. Es una recopilación de cuentos de una gran diversidad de paises del mundo: uno por país. Este libro enseña, por tanto, la pequeña sabiduría encerrada en cada relato y, de regalo, el valor de la pluralidad. Aprender que todas las culturas del mundo nos pueden ofrecer algo de su inmensa sabiduría es algo impagable.

Con este libro entre manos, mi hijo y yo, compartimos inolvidables tardes de domingo. Leyendo, algún rato él, algún rato yo. Aprendiendo pequeñas moralejas extraídas de diferentes puntos de la geografía mundial. Repito, inolvidable.

Además, este libro plantó una diminuta semilla en nuestros corazones: la de visitar los países que conformaban tan peculiar geografía. Nos convirtió en aviadores imaginarios.

La escritura: los cuentos del futuro

Y después del tiempo de la lectura, ahora llega el tiempo para la escritura. Después de habernos empapado de cuentos, de novelas, de cómics y de países… vamos a iniciar una nueva etapa: la creativa.

En otro artículo ya explique que los mapas mentales son una excelente herramienta para la creación/narración de cuentos en grupo. Ha llegado el momento de utilizar todos los medios a nuestro alcance para plasmar nuestra memoria y nuestra imaginación en palabras y pinturas. Ha llegado la hora de crear los relatos que constituirán el relato de nuestro futuro.

Hoy mismo es el aniversario de mi hijo Marc: cumple 14 años. Es un día que me recuerda la fortuna del primer día que lo tuve entre mis brazos. Hoy le he entregado un vale por una vuelta al mundo (gracias a Mariana, por su casual susurro desde Chile el día de mi último aniversario) que realizaremos una vez haya cumplido 18 años. Una vuelta al mundo que será pagada exclusivamente por el fruto de nuestra creatividad.

Y ahora ya está escrito, por duplicado: en un vale y en el blog de las dos gotas de sangre: Rojo Transitorio. Incluso tengo la certeza de que ya estaba escrito en algún lugar. Creo que mi corazón sólo ha recordado un eco del futuro. Pero ahora el compromiso se ha convertido en algo inexcusable: Verba volant scripta manent.

Uno llega a ser grande por lo que lee y no por lo que escribe. (Jorge Luis Borges)

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Maternidad y paternidad

cascada de agua

La suavidad del agua esculpe, no destruye

El monasterio a orillas del río Piedra está cercado por una linda vegetación, un verdadero oasis en los campos estériles de esa parte de España.

Allí, el pequeño río se transforma en una caudalosa corriente, y se divide en docenas de cascadas. El viajero camina por aquel lugar, escuchando la música del agua.

De repente, una gruta, bajo una de las cascadas, llama su atención. Mira detenidamente la piedra gastada por el tiempo, las bellas formas que la naturaleza crea con paciencia.

Y descubre, escritos en una placa, los versos de Rabindranath Tagore:

No fue el martillo el que dejó perfectas estas piedras, sino el agua, con su dulzura, su danza, y su canción. Donde la dureza sólo consigue destruir, la suavidad consigue esculpir.
(Extracto de Maktub, Paulo Coelho)

Hace poco tuve la oportunidad de leer una bella descripción de la maternidad. Además de cautivarme por su sinceridad y por su intensidad emocional, me hizo reflexionar sobre las más que sutiles diferencias entre la maternidad y la paternidad (en concreto, la mía).

El arte de amar

Y en referencia a las diferencias entre la maternidad y la paternidad, me vino a la cabeza un pasaje muy concreto de un gran libro de Erich Fromm: El Arte de Amar.

En ese pasaje, el autor decía que el amor de la madre a su hijo es incondicional, mientras que el del padre es condicional.

Es decir, una madre, no importa lo que haga su hijo, lo ama sin condiciones. Está claro que el agua de una cascada no pone condiciones a la roca que desea esculpir. Trabaja sobre ella de forma continuada, sin desanimarse y sin desfallecer.

En cambio, el amor de un padre está condicionado a que el hijo cumpla unas condiciones, generalmente, en forma de unas normas que dicta el propio padre. Es como si quisiéramos dar forma a la roca con un cincel y un martillo. En este caso, o eres muy buen escultor, o puedes acabar estropeando la roca. Los padres deberíamos dejarnos aconsejar por la erudición del agua.

Donde la madre aplica suavidad y paciencia, a través del inagotable manantial de su corazón, el padre aplica dureza y exigencia, a través de la contundencia de su dictado racional.

No voy a negar que, con el tiempo, me he dado cuenta que la maternidad es mucho más sabia que la paternidad. Si el amor a los hijos es un Arte, las madres son las mejores artistas de la naturaleza.

Y como éste es un artículo especialmente dedicado a la sabiduría de la maternidad y a todas las madres (especialmente a la de mi padre, a la de mi madre, a la mía y a la de mi hijo) lo vamos a completar con cuatro citas de cuatro hijos que captaron la esencia de la sabiduría de sus madres.

Sin duda, el agua siempre nos sonríe, nos alimenta tiernamente, nos baña con su abrazo. El agua es porvenir que siembra esperanzas, es y será nuestro más preciado ángel. El agua es vida.

El niño reconoce a la madre por la sonrisa. (Leon Tolstoi)

Jamás en la vida encontraréis ternura mejor y más desinteresada que la de vuestra madre. (Honoré de Balzac)

Todo lo que soy o espero ser se lo debo a la angelical solicitud de mi madre. (Abraham Lincoln)

El porvenir de un hijo es siempre obra de su madre. (Napoleón Bonaparte)

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Los ejemplos del futuro

El futuro depende de nuestro ejemplo

¿Qué le enseñarías a tus hijos para forjar un futuro mejor?
Que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quien tienen en sus vidas.
Que no es bueno compararse con los demás porque siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.
Que que no pueden hacer que alguien los ame, lo que pueden hacer es dejarse amar.
Que “rico” no es el que más tiene, sino el que menos necesita.
Que deben controlar sus actitudes o sus actitudes los controlarán.
Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no saben cómo demostrarlo.
Que los grandes sueños no requieren de grandes alas sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.
Que no siempre es suficiente ser perdonados por otros, algunas veces deben perdonarse a sí mismos.
Que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de decisiones.
Que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente.
Que al retener a la fuerza a las personas que aman, las alejan más rápidamente de ellos y, al dejarlas ir, las tienen para siempre a su lado.
Que amar y querer no son sinónimos sino antónimos: el querer lo exige todo, el amar lo entrega todo.
Que aprendan que toma años construir la confianza y sólo segundos destruirla.

El qué y el cómo

Esta recopilación de reflexiones, centradas en lo que deberíamos enseñar a nuestros hijos, es de gran valor y no tiene desperdicio alguno. Contiene un amplio abanico de valores y consejos fundamentales para incrementar su auto-estima y la estima hacia los que les circundan.

Pero ¿cómo deberíamos enseñar estos principios? La respuesta es crucial: con nuestro ejemplo. A lo largo de los años (y esta ha sido la lección más importante/costosa que me ha ofrecido/exigido mi experiencia como padre) me he dado cuenta de que el principio de toda educación no es otro que el de predicar con el ejemplo.

Confiemos en que los ejemplos plantados con esfuerzo en esta generación sirvan de semilla para ejemplos mucho más robustos y perennes, los cuales servirán de valioso alimento y, a su vez, de vigorosa semilla para las futuras generaciones.

Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera. (Albert Einstein)

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Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro

Bellotero

Un árbol monumental (bellotero) que nos superará en vida.

Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. (Jose Martí, insigne Cubano)

Esta conocida frase de José Martí, gran pensador Cubano, me tenía realmente intrigado.

Independientemente de que las tres acciones son dignas de elogio por separado, no acababa de ver la relación entre ellas. Sí que podía observar que las tres conllevan una cierta forma de transformación, de crecimiento. Pero el trasfondo se me escapaba.

Hasta que no hice un mapa mental sobre ello, no logré ver claramente su relación.

mapa mental arbol hijo libro

Mapa mental: árbol, hijo, libro

¡Ahora sí esta claro! Por un lado, tener un hijo, es la realización de la capacidad creativa más importante que tenemos los seres humanos: la creatividad sexual. Ésta es la creatividad por excelencia. Nada de lo que podamos engendrar nunca será tan perfecto como otro ser humano.

Por otro, escribir un libro (al igual que concebir cualquier obra artística o científica) es una forma de creatividad cerebral. Este tipo de creación ha permitido transcribir durante milenios la sabiduría que residía en el interior de los seres humanos al mundo exterior. Así ha podido perdurar por generaciones y generaciones.

Pero para escribir un libro se necesita papel y el papel se extrae de los árboles. Por tanto, a la vez que usamos papel para el libro, tenemos que compensarlo plantando un árbol, la fuente del papel. Tenemos que mantener un equilibrio entre lo que extraemos y lo que aportamos a la naturaleza.

Como resultado final, una vez finalizada nuestra existencia en este planeta, estaremos dejando un saldo positivo: un saldo doblemente positivo de creatividad. Gracias Sr. José Martí por recordárnoslo.

Por mi parte, creo que ya he cumplido:
1. He tenido un hijo, lo mejor que me ha pasado nunca.
2. Pude plantar un bellotero gracias a un buen amigo que nos invitó a participar en un bonito gesto de una compañía automovilística.
3. Estoy escribiendo un blog, que es como un libro por fascículos (creo que ya sirve ¿no?)

Tener hijo, plantar árbol, escribir blog

Tener hijo, plantar árbol, escribir blog

El único autógrafo digno de un hombre es el que deja escrito con sus obras. (José Martí)”

Multiplicidad o eficacia


Multiplicity (aquí traducida como Mis dobles, mi mujer y yo) es una divertida comedia dirigida por Harold Ramis en el año 1996.

Tras verla hace ya muchos años, no se porqué, me quedó profundamente grabada en la cabeza la original idea del guión: crear dos clones, colocar uno en el trabajo y colocar al otro con la familia (pareja e hijos) para que el original pueda disponer del tiempo suficiente para (permitirse el lujo de) dedicarse a sus propios proyectos vitales de índole personal. ¡Fantástico, yo también quería tener dos clones!
Al final, en la película, la difícil gestión de los clones (difícil si deseas que nadie se entere) se complica y como no, acaba mal. Pero la idea era buena, al menos en concepto.

En el fondo, supongo que muchos de los que hemos lidiado con una relación de pareja (sobre todo si hay hijos) y una relación laboral, hemos sentido alguna vez que abandonamos algunas de nuestras inquietudes personales, simplemente, por falta de tiempo. Y quizás no debiera ser así.

O sea que, ante este problema, disponemos de dos opciones:

  • o crear dos clones (sólo dos, para evitar problemas)
  • o leer el libro Getting Things Done y llevarlo a la práctica

Éstas serían las opciones…

Cualquier programa o acción conlleva riesgos y costes, pero son mucho menores que los enormes riesgos y costes que provoca la cómoda inactividad. (J.F.Kennedy)

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